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   Aimé Jacques Alexandre Goujaud

La vida de Aimé Bonpland ha sido objeto de varias biografías, su descubrimientos científicos han sido relatados por varios escritores, sus aventuras; amorosas, políticas, comerciales y revolucionarias han sido tratadas por muchos historiadores, sin embargo muchas de esas historias pareciera que han guardado en el cajón de los olvidos su segunda muerte.


Quizas por no haber encontrado siquiera la verdad de su muerte, o porque el trágico hecho, no esclarecido, que importó la “segunda muerte”, o por haber acaecido en una pequeña aldea en medio de la selva correntina –región mesopotámica- a mediados del siglo XIX, hayan sido los motivos para caer en la oscura sombra del olvido.


Trataré de restablecer acá “algunas verdades”, aunque este término sea perfectamente inapropiado en lo tocante a la vida ( y sobre todo la muerte) tumultuosa de Amado Bonpland.


Nunca se sabrá lo que pasó realmente, son muchas las oscuras sombras que rodean distintos aspectos de la vida del cientifico.

¡Qué los historiadores, ávidos de verdades proclamadas y evidencias innegables, huyen de estas líneas como la peste! No hay dudas.


A la fecha, la mejor descripción real-ficción de los viajes que Bonpland realizó junto a Humboldt es la que hizo Daniel Kehlman en Die Vermessung der Welt, (2005), y que ha sido considerado como el mejor libro de la literatura alemana desde El Perfume en 1975.


No voy a relatar los descubrimientos científicos del sabio, ni sus escritos, ni su historia.

De ello ya se han ocupado muchos, aunque todavía como dije hay contradicciones y desencuentros en la novelesca historia de este fantastico sabio.

Solo voy a hacer una breve descripción de los hechos mas notorios de Aimé Bonpland, como lo “apodó su padre” -otros dicen que fue su abuelo-; “ Amado buena planta”, para adentrarme en los misterios de sus muertes.


LA VIDA EN FRANCIA


Aimé  Jacques  Alexandre  Goujaud, conocido como  Aimé  Bonpland, nació en el pueblo de Saint-Maurice, cerca del puerto de La Rochelle (Francia) el 28 de agosto de 1773.-Era hijo de Simon Jacques Goujaud, un distinguido médico y cirujano jefe en el hospital de La Rochelle, y su esposa Marguerite-Olive de la Coste.

Estudió en Saint Maurice y luego, junto a su hermano Michel Simon, fue a París para estudiar medicina. Mientras estudiaba medicina, se le despertó un gran interés por la historia natural, así llegó a conocer a algunos de los principales científicos del período. Tomó especial interés en las investigaciones de grandes maestros en botánica, como A. L. de Jussieu y R. L. Desfontaines.


Estando en París en 1794, fue convocado al servicio militar por la República Francesa. Desempeñándose en el departamento de cirugía naval en el puerto de Toulon. Completó su período de servicio en 1795, año en que regresó a París para graduarse como cirujano de tercera en 1796.


En 1798 en hotel Boston, de Paris, Bonpland conoce a Friedrich Heinrich Alexander Barón de Humboldt, quien le comenta su interés por realizar un gran viaje de investigación, y comienzan a planificar dicho emprendimiento. Realizaron viajes de investigación por el interior por Francia y España.


VIAJES A LAS TIERRAS EQUINOCCIALES


No nos equivocamos se decimos que Humboldt y Bonpland son los fundadores de antropología y la etnología americana, fueron los primeros en estudiar y describir objetivamente las distintas etnias del continente, además de haber sido pioneros en la arqueología americana


Recorrieron juntos mas de 15000 kilómetros describiendo geografías, hombres, historias. Levantaron mapas de los lugares recorridos e hicieron observaciones sobre la formación geológica de America y escribieron el primer esbozo demográfico.


Ese sería el inicio de la vida novelesca de Bonpland, en gran parte transcurrida en el extremo sur del continente, con reclusiones prolongadas, aventuras, intrigas políticas, inquietudes comerciales, y múltiples amoríos y matrimonios.

Todo ello ocurría mientras lograba reunir y enviar regularmente a Francia un herbario de 60.000 especies, 6000 de las cuales eran desconocidas en Europa.

Según el historiador de la ciencia, Miguel de Asúa; "Bonpland es el último gran naturalista romántico"


El biólogo Pablo Penchaszadeh, escribió que Bonpland fue;

"el representante más atractivo de esa estirpe de naturalistas viajeros franceses que emprendieron la aventura transoceánica en busca de especies nuevas y resultaron protagonistas de un encuentro de culturas y testigos participantes de los movimientos de independencia de América del Sur. Una persona que vivió más allá de su época". Fue una personalidad increíble, absolutamente desopilante”


Deseosos de enriquecer el conocimiento de las Ciencias Naturales, se internaron en el interior de Venezuela explorando la cuenca del rio Orinoco -una de las cuatro grandes cuencas hídricas de América junto con el Amazonas, el Missippi y El Plata-, siguiendo las huellas de Pedro Loefling, que fue el primer botánico en estudiar la flora de Venezuela. Loefling, de origen sueco, fue discípulo de Carlos Linneo, también sueco y padre de la nomenclatura sistemática en Botánica y Zoología.


Había transcurrido casi medio siglo del viaje de Loefling por Venezuela cuando Humboldt y Bonpland iniciaron su extenso recorrido por esa zona, recolectando y estudiando numerosas plantas, animales y otras muestras.

Bonpland también se dedicó a capturar y preservar especies de insectos, que mas tarde fueron estudiadas por el famoso entomólogo francés Latreille y publicados en la Colección de Observaciones de Zoología y Anatomía Comparada (1811).

Colaboró con científicos americanos, como Francisco J. De Caldas y el español José Celestino Mutis, criticando la falta de interés de la Corona española por fomentar los museos o las publicaciones de ciencias naturales, a pesar de haber tanto interés por la botánica.


Con posterioridad viajaron a Lima -Perú-, después a Cuba , para mas tarde continuar sus trabajos de investigación científica en México, durante un año y de allí pasaron a los Estados Unidos, donde los jóvenes científicos fueron agasajados por el presidente Jefferson.

  Bonpland y Humboldt en las selvas ecuatoriales             Bonpland y Humbolt al pie del Chimborazo –

                                      Oleos de Gemälde von Friedrich Georg Weitsch (1810)

REGRESO A EUROPA


Hacia fines de 1804, tras el "viaje a las tierras equinocciales", regresaron a Europa, radicándose en Paris.


Humboldt y Bonpland fueron recibidos en los grandes salones de intelectuales y científicos de París con admiración.

En 1805, en una de esas tertulias, conocieron a Simón Bolívar, estableciéndose con el futuro Libertador de America una duradera e inquebrantable amistad que los uniría desde entonces.


Problemas ajenos a la Ciencia impidieron una participación más efectiva de Bonpland en la redacción y publicación de los resultados botánicos del viaje cientifico a America y, por ello, Humboldt tuvo que recurrir a la colaboración de los notables botánicos C. Willdenow y C. S. Kunth para completar la extensa obra.


El resultado de los descubrimientos e investigaciones de este viaje, fueron escritos en cuatro volúmenes que versaban sobre las plantas equinocciales descriptas en la obra “Voyage aux régions equinocciales du noveau continent fait en 1799 – 1804” y, en colaboración con Humboldt, los siete volúmenes de “Nova genera et spacies plantarum”


En 1808, la Emperatriz Josefina Bonaparte nombra a Bonpland Intendente de la Malmaison, la famosa residencia de campo rodeada de numerosas plantas exóticas. Bonpland permaneció al servicio de la Malmaison hasta 1814, fecha en la que murió la emperatriz.


En 1914 Bonpland, que había aceptado el ofrecimiento de Simon Bolívar para radicarse en Venezuela, conoció en Londres a Manuel Belgrano, Bernardino Rivadavia –años mas tarde elegido por la asamblea constituyente de 1826 fue el primer presidente del estado Argentino- , y Manuel de Sarratea –fue gobernador de la provincia de Buenos Aires-, enviados por el gobierno de Buenos Aires a Europa, en misión política y compra de armas para la “causa americana”.

Bonpland, después de que lo invitaran los nombrados revolucionarios rioplatenses, ante el fracaso de Bolivar en Venezuela, decidió ir a Buenos Aires .



SE RADICA EN EL RIO DE LA PLATA


El 23 de noviembre de 1816 Bonpland se embarcó con rumbo a Buenos Aires llegando a destino el 29 de enero de 1817-según Bonplandia el 17 de febrero de 1817-. Lo acompañaban su esposa, dos jardineros, libros, gran cantidad de semillas y dos mil plantas (medicinales, frutales, hortalizas).


Ya en la Gran Aldea, intentó crear un Jardín Botánico con la idea de proyectar la fundación de un Museo de Historia Natural. Pero las condiciones en el país no estaban dadas para ello, eran tiempos de guerra y escaseaban los recursos. La independencia era la necesidad prioritaria. Así vio Bonpland postergados sus planes.


En Buenos Aires, ejerció la medicina y escribía en los medios locales sobre temas vinculados con las ciencias naturales.

En 1818 ejerció el cargo de Profesor de Historia Natural y emprendió varias expediciones de investigación de plantas y animales por el interior de la Provincias. Mas tarde se lo designó catedrático de materia en el Instituto Medico Militar.


Hacia fines de 1820 partió en viaje Misiones –provincia Argentina del Noreste- estableciendo en la Mision de Santa Ana su base desde donde realizaba viajes de exploración científicos y fundó una colonia agrícola para la explotación metódica de la yerba mate, sin dejar su interés científico continuó recolectando plantas e insectos. Contó para ello con el apoyo del caudillo entrerriano Francisco Ramírez , que a la sazón dominaba toda la Mesopotamia, vale decir Misiones, Corrientes y Entre Ríos.


Pronto la plantación adquirió prosperidad. Esta planta tiene el inconveniente de que la germinación de su semilla es muy dificultosa. Los jesuitas habían encontrado el método apropiado para superar esa dificultad, pero desde que fueron expulsados en 1776 por orden de la monarquía española –Borbones- ese conocimiento se había perdido, los yerbales de las Misiones habian sido abandonados. El merito de Bonpland consistió en haber redescubierto esa metodología lo que permitió la prosperidad de su plantación.


EL CAUTIVERIO


La republica del Paraguay, limítrofe de la provincia argentina de Misiones, soportaba por entonces la brutal tiranía de un despiadado dictador; José Gaspar de Rodríguez Francia.

El 10 de Julio de 1821 falleció Francisco Ramírez –caudillo Federal- en un enfrentamiento con las tropas de Buenos Aires en la villa de María del Río Seco -provincia de Cordoba-, así Bonpland perdió su protector y la Mesopotamia quedo sin un jefe visible.


Gaspar de Francia –como solía firmar el dictador paraguayo- aprovechando esta situación el 8 de diciembre de 1821 envío tropas a Misiones, destruyeron la plantación de Bonpland dieron muerte a todos los habitantes del establecimiento y secuestraron al científico.


Hay varias explicaciones de esta actitud de Francia; pudo haber supuesto que era un espía de Buenos Aires, o al explotar yerbales en Misiones competía con el monopolio que los paraguayos tenían del comercio de la yerba.

Se instaló en un territorio -Misiones- que Francia consideraba paraguayo y en la única ruta de comunicación que tenía el Paraguay con el exterior.


Una vez en Paraguay, el dictador, ordenó su confinamiento al Cerrito cerca de la misiones de Santa María de Fe y Santa Rosa, en el sur del pais.


Su confinamiento duró nueve años, pese a todos intentos internacionales por liberarlo. Su amigo Humboldt y Simon Bolívar entre muchos otros trataron por todos los medios de obtener su rescate. El 23 de octubre de 1823 Bolívar escribió desde Lima una carta al dictador paraguayo pidiéndole la libertad de Bonpland, decía entre otras;"Desde los primeros años de mi juventud tuve la hora de cultivar la amistad del Sr. Bonpland y del Señor Barón de Humboldt, cuyo saber ha hecho más bien a la América que todos sus Conquistadores".


Se le permitió desarrollar todas las actividades que deseara, pero estaba en cautiverio, bajo vigilancia.

En El Cerrito , podía moverse libremente dentro de un radio de varias leguas.


Durante su reclusión llegó a ser un rico cultivador, en su propiedad tenía 45 personas empleadas. Sobre esta etapa de su vida escribió: "He dejado en el Paraguay un establecimiento agrícola bien montado; cultivé algodón, caña de azúcar, maní, cinco especies de mandioca, varias especies de batata, la planta de la yerba, tenía establecidas plantaciones de vid, naranjos y varias especies del género Citrus, guayabos, etc. También he dejado una destilería, un aserradero, una herrería y un hospital compuesto de cuatro habitaciones, donde tenía constantemente enfermos. A todo esto debo agregar cuatrocientas vacas, bueyes, mulas y caballos para hacer marchar con facilidad mi establecimiento"


En Europa muchos pensaban que había muerto, aunque sus amigos Humboldt y otros estaban al corriente de su existencia.

                                                                            Casa de Bonpland en Santa Ana


LA VUELTA A LA LIBERTAD


El 2 de febrero de 1831 se le concedió la libertad, deja Itapuá, cruza el río Paraná con todo su ganado y con 8 carretas con sus pertenencias. Se dirige a São Borja -Brasil-, donde se instala en sus proximidades a orillas del Ayo Piratiní. Tenia 57 años y pudo seguir sus investigaciones científicas, instalo un dispensario para atender enfermos y cultivo una huerta.


Lo rodearon episodios bélicos a ambos la- dos del río. Entre 1835-1845 se crea la República de Río Grande do Sul, donde se desarrolla la guerra de los “farapos”.


En 1838 recibe en enfiteusis un campo de 5 leguas en el paso de Santa Ana, cerca de Uruguaiana.


Cuando el bloqueo -en 1840- al Río de La Plata por la escuadra francesa se dice que oficio de “espía”, hacia contacto con las fuerzas francesas y participó en la coalición del Litoral contra el gobierno de Juan Manuel de Rosas.


Fue medico del ejercito Unitario del general José María Paz, y también hizo de intermediario ante los franceses en la venta de armas a los ejércitos unitarios, anti-rosistas.


Entre 1839 y 1850 pasan cerca de su establecimiento 5 campañas militares, algunas muy sangrientas.


Después de la batalla de Pago Largo, entre unitarios y federales, el 31 de marzo de 1839, su estancia es saqueada, es despojado de 5000 ovejas, 200 caballos, 500 vacas, 400 burras…,


Como medico en Corrientes desplegó una intensa actividad, practicó la cirugía y se ocupó de introducir la vacuna antivariólica, entre otras prácticas innovadoras.


Al cumplir los 80 años fue honrado en Francia y en Alemania, en 1853 se comienza a editar la Revista Bonplandia, en 1854 fue condecorado por el Rey de Prusia, en ese mismo año fue nombrado Director del Museo de la Provincia, Francia lo nombra miembro de Academia de Ciencias.


LA VIDA SENTIMENTAL


La vida amorosa del científico amerita un capítulo aparte. Cuando llegó en 1816 a Buenos Aires lo hizo en compañía de su esposa francesa, que lo abandonó y volvió a Europa.


Se caso infinidad de veces, en Francia, en Paraguay, en Corrientes tiene dos familias, en su confinamiento se casa con María, hija de un cacique guaraní -Chivirá-, en Brasil con Victoriana Cristaldo,… se dice que adonde llegaba formaba familia, no se sabe con certeza cuantos hijos tuvo, pero si que tanto en Corrientes, como en Misiones hay muchas personas con apellido; “Bonpland”


“…Usted insiste, mi muy estimado colega y amigo, en recoger antecedentes sobre mi zarandeada existencia, como si yo, realmente, mereciera el honor de trascender a mi inevitable fin.”. “Si no me quedaran más que cinco minutos de vida, aquellos cinco minutos me resultarían en extremo más ricos que todos los de mi pasado.” Carta de Amado Bonpland a Pedro de Angelis, Sao Borja, 10 de marzo de 1848

LO QUE LA HISTORIA OLVIDO


El 11 de Mayo de 1858 a la edad de 85 años, en su casita de Santa Ana –hoy Bonpland en su memoria- falleció el sabio, el empresario, el revolucionario, el romántico, el aventurero.


Hay muchas versiones sobre su muerte, desde la de Venezuela –versión Chavista- que lo hacen morir en Unión -Republica del Uruguay-, hasta los que lo “matan” en Paso de los Libres, pasando por los que lo fenecen en Sao Borja o Uruguayana –Brasil- para terminar con los que lo hacen viajar hacia “la eternidad” navegando por el río Uruguay.


Pero como la verdad solo puede ser una, digamos que las Moiras llamaron al sabio cuando descansaba en su humilde casa en Santa Ana, con la sola compañía de su hija Carmen.


Algunos historiadores-novelistas han escrito que el gobernador de Corrientes –Pujol- quería que los restos de Bonpland fueran embalsamados, a tal efecto -dicen-se dispuso el traslado a la capital de la provincia, pero su hija Carmen prefirió velarlo en el pueblo de Restauración, aunque otros dicen que se lo veló en Santa Ana.


Comienza la tragedia y también las encontradas versiones.


A Fue cuando lo velaban, en Santa Ana para algunos en Restauración para otros, que de improviso entró al velatorio un gaucho a caballo–al que Roa Bastos llamó: Macario-, y apeándose desenvainó su facón, al tiempo que lo insultaba, y lo apuñaló con feroz saña.


Sus restos fueron trasladados por hija Carmen a la localidad de Restauración donde lo cremaron, guardándose la urna cineraria en el cementerio de Santa Cruz de Paso de Los Libres- en el panteón familiar- en la provincia de Corrientes.


Respecto de la muerte de Bonpland tanto en America como en Francia se ha escrito muchas novelas, historias-noveladas y hasta un film-novelado –en Francia-


Pero la HISTORIA ha hecho “mutis por el foro” y hasta hoy nadie ha indagado, buscado documentos, testimonios, archivos eclesiastiascos, ni nada que pudiera llevar a esclarecer el hecho insólito en que se vió envuelta la muerte de uno de los grandes científicos de su época.


En la luna un crater y en el oceano una corriente; llevan su nombre, sin embargo -según Courthès, entre otros- en Europa sigue siendo un olvidado.


Es por ello que lo he inscripto en  LO QUE LA HISTORIA OLVIDÓ.-

                         Recreación novelada de la muerte de Bonpland –“Aire Libre”– L.Roche –Paris -


ANEXO; Sobre su muerte escribieron poetas y escritores


Le gouverneur déclara chômé le jour de ses funérailles, mais les festivités prévues et l’embaumement du corps ne purent se réaliser à cause d’un tragique incident. En effet, un inconnu vint transpercer le corps du défunt de coups de machettes et réduisit tout le travail à néant.

Aimé Bonpland: une lumière française en Argentine

Par Patricia Mariño


Los guaraníes te llamaron “Karai Arandú”

Numerosos novelistas, escritores,

Documentaron tu vida, tu ciencia y tu muerte.

Por Viviana Valentina Núñez


Reposa tu cuerpo en tierras de leyendas, y contaminan tus hazañas mil y un más lugares.

Eterno, tú recolector de plantas, dos veces muerto y mil veces vivo.

Desterrado sin sentencia.

Por José Gabriel Mazzaro


“Dentro de sus memorias me quedaré cual el hombre libre de los esteros.”, mi Bonpland. “La primavera reía sobre las tumbas, cantaba en el buche de los pájaros, ardía en los retoños vegetales, proclamaba entre cruces y epitafios su jubilosa incredulidad acerca de la muerte. Y no había lágrimas en nuestros ojos ni pesadumbre alguna en nuestros corazones porque dentro de aquel ataúd sencillo (cuatro tablitas frágiles) nos parecía llevar, no la pesada carne de un hombre muerto, sino la materia leve de un poema concluido.”

Por Adán Buenosayres, « Prólogo indispensable », Leopoldo Marechal, Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1968, (1948).


Bibliografía


Babini, J. 1954. La evolución del pensamiento científico en la argentina. La Fragua. Buenos Aires.

Boccia Romañach. A. 2001. El polifacético Aimé Bonpland. F.H.N.F.A. Buenos Aires.

Machón, J. F., 1998, El viaje de Amado Bonpland a Misiones en 1821. VII Jornadas Internacionales sobre las Misiones Jesuíticas. Resistencia, Chaco.

Foucault. Ph. 1994. El pescador de orquídeas. Aimé Bonpland 1773-1858. EMECE

Eric Courthès. Amado Bonpland en Asunción,

Eric Courthes. Mémoires d’un mort, le voyage sans retour d’Aimé Bonpland

Antonio Krapovickas - Conferencia sesquicentenario de la muerte de Bonpland –

Roa Bastos -Yo Supremo ––Asuncion Paraguay

Luis Armando Roche -“Aire libre” –– Paris Francia-

Luis Gasulla, El solitario de Santa Ana, Buenos Aires, 1978

José Carmelo Bonpland, -descendiente de Aimé- “Amado, el Buena Planta y sus retoños », Buenos Aires, Editorial Lectour, 2005

          

                                           __________________________      F I N     __________________________

            Esteban   G.   Hourcade

(ex-miembro  Academia Nacional Belgraniana Rca. Arg)

  1. - EX  -  LIBRIX

  2. -Ediciones MANÉ (e/f)

  3. -Publicado en 2008

  4. -Revista Pax Celtibera

  5. -Wordpress - España

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