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                              CONFLICTOS SOCIALES    

            ARGENTINOS   1880/1945

                              

 

“Desocupados" -Ricardo Carpani, nació en 1930   en Tigre Pcia.  Bs. As.            

Fundador del Grupo Espartaco, adhirió al muralismo mexicano, dirigió la gráfica de la CGT, falleció en Bs As en 1997 - Fotografía publicada por: “www.universolamaga.com

PROLOGO


Hacia fin del siglo XIX, afianzada la “pax interior” enunciada en el preámbulo de nuestra constitución,  los trabajadores argentinos  fueron tomando  conciencia de sus derechos laborales.

En mayor medida por influencia de inmigrantes europeos  que llegaron a Buenos Aires en sucesivas corrientes migratorias.

En esa inmigración europea,  vinieron gentes que poseían una formación mayor que la media trabajadora local y estaban imbuidos de algunas ideas revolucionarias producto de los cambios sociales y políticos de sus países de origen.


La generación del 80 había concebido una nación fundada en los principios liberales de la “Joven Generación de Mayo”, que después de la batalla de Caseros (derrocamiento de Juan M. Rosas) y las luchas por el poder (con el epilogo de la batalla de La Verde) logró el reencuentro de las distintas corrientes del pensamiento nacional en un proyecto de “nación progresista”.-


La “Joven Generación” (Bernardo de Irigoyen, Juan B. Alberdi, Fermín E. Gutierrez, Esteban Echeverría, Vicente Fidel Lopez,...) dio por finalizada “la larga siesta colonial” después de la caída del ultimo “virrey” (Juan M. Rosas)  y aporte ideológico mediante dejó expedito el camino a la “Generación del 80” para que después de enterrar en la batalla de La Verde el ultimo resabio del feudalismo medioeval; “el caudillismo” (Mitre,...), pudiera proyectar hacia un futuro de grandeza la ansiada “República”.


La gran mayoría de los historiadores argentinos han bautizado al periodo de nuestra historia que va de 1862 hasta 1916 como;  LA REPUBLICA CONSERVADORA y el periodo comprendido entre 1916 y 1943 como LA REPUBLICA RADICAL .

Mi humilde opinión es que la república entre 1962 y 1916 no fue conservadora, todo lo contrario fue innovadora, reformista y planteo un nuevo estado, por ello en esta obra he titula a ese periodo como LA REPUBLICA LIBERAL , por ser definitorio de sus ideales.


En cuanto al periodo 1916-1943 también disiento,  creo que el radicalismo (Union Cívica) es una expresión intransigente de las ideas populistas, sobrevenidas de las masas federales.

Hipólito Yrigoyen fue un “caudillo” populista, el populismo llegó al poder con Yrigoyen y se quedo (salvo breves periodos) para desgracia de  los argentinos enquistado en el poder con sucesivos “líderes” o “caudillos” hasta nuestros días (Yrigoyen, Peron, Duhalde, Kichner,..) Por lo dicho he llamado a esos periodos de nuestra historia como LA REPUBLICA POPULISTA.-


Ya en el siglo XX cuando toman forma definitiva las distintas corrientes del pensamiento ideológico-político  los partidos representantes de la  corriente (liberal) tomaron nombres acordes; “Partido Liberal” “Partido Demócrata”, “Partido Demócrata Progresista”, (solo en provincia de Buenos Aires -quizá porque allí si fueron conservadores y no liberales - adoptaron el nombre de “Partido Conservador”.


Aquí se hace necesario aclarar (contradiciendo a don Atahualpa”) que por ese entonces la palabra “democracia” era patrimonio casi exclusivo del pensamiento “liberal”.-

Los de la corriente populista derivaron en;  Radicales, Socialistas, Nacionalistas, Populistas, Autonomistas, Bloquistas, Conservadores Populares (reafirmando lo escrito), Laboralistas, Justicialistas.


Al asomar la segunda década del siglo adoptaron el nombre de “conservador”, a veces con el aditivo; “popular”, varios partidos provinciales y uno en Capital Federal, los que   inexorablemente terminaban aliándose con el “caudillo” o “líder” de turno .-


También es cierto que dentro de esta corriente se formaron  sub-partidos como Radicales antipersonalistas (mas cerca de los liberales)  o corrientes internas del socialismo cercanas al liberalismo (*), por ejemplo; LA CONCORDANCIA, “frente electoral” de demócratas nacionales, radicales antipersonalistas y socialistas independientes, que llevó al gobierno la formula Agustin Justo- Julio Roca -hijo- de 1932 a 1938 y llenó el espacio central de llamada “Decada Infame”.


(*) Esto en nuestro medio  no debe sorprender a nadie, el liberalismo y el socialismo conjugaron muchos “verbos” en concordancia. Juan B. Justo, fundador del partido Socialista, en un artículo publicado en la Revista Socialista de Madrid en 1903 escribió; "..obscuras, remotas y negativas concepciones de Hegel..., si Marx y Engels han llegado a grandes resultados no ha sido gracias a la dialéctica hegeliana sino a pesar de ella". 

El socialismo argentino fue en general “evolucionista” no “dialéctico”.

                                                                                                                                                (El autor)


INTRODUCCION


Pues bien es ahí, en los albores mismos de la gestación de la joven REPUBLICA, cuando acaece la mas importante, hasta ese entonces nunca vista, movilización social que puede considerarse como el prolegómeno de una serie de conflictos que  hasta ese entonces solo habían sido de carácter político-militar.


Es que la generación del 80 (que tan bien había pergeñado el perfil y el rumbo de país que quería)  no previó la problemática de las clases desplazadas. Si bien es cierto que eso no  ocasionó mayor contratiempo en el siglo XIX (las revoluciones se pudieron sofocar, postergando los anhelos de las clases emergentes) si lo hizo al finalizar la primer década del siglo XX; las clases emergentes querían participar.


La Revolución del 1890 o Revolución del Parque constituyó entonces el PRIMER GRAN CONFLICTO SOCIAL ARGENTINO.


Las Leyes de Indias amparaban la propiedad indígena y reconocían en el caso de la civilización Quechua su organización comunista. Desgraciadamente esto solo fue “letra muerta” la realidad fue otra my distinta, ya que en general los colonizadores no respetaron la legislación Indiana.


La legislación relativa a las "comunidades" indígenas, se adaptó a la necesidad de no atacar las instituciones ni las costumbres indiferentes al espíritu religioso y al carácter político del Coloniaje.


El comunismo agrario del "ayllu", una vez caído el Estado Incaico, no era incompatible con la organización socio-económica de la colonia. Por el contrario. Los jesuitas aprovecharon precisamente el comunismo indígena en el Perú, en México y en mayor escala aún en el Paraguay, para sus fines de producción generando grandes recursos en la explotación agrícola de sus reducciones y sustentar así la catequización de los aborígenes. El régimen medioeval, teórica y prácticamente, conciliaba la propiedad feudal con la propiedad comunitaria.


El reconocimiento de las comunidades y de sus costumbres económicas por las Leyes de Indias, no acusa simplemente sagacidad realista de la política colonial sino se ajusta absolutamente a la teoría y la práctica feudales. Las disposiciones de las leyes coloniales sobre la comunidad, que mantenían sin inconveniente el mecanismo económico de ésta, reformaban, en cambio, lógicamente, las costumbres contrarias a la doctrina católica (la prueba matrimonial, etc.) y tendían a convertir la comunidad en una rueda de su maquinaria administrativa y fiscal.

La comunidad podía y debía subsistir, para la mayor gloria y provecho del Rey y de la Iglesia.


Sabemos bien que esta legislación en gran parte quedó únicamente en la escritura. La propiedad indígena no pudo ser suficientemente amparada, por razones dependientes de la práctica colonial. Sobre este hecho están de acuerdo todos los testimonios.


Cesar Ugarte hace las siguientes constataciones: "Ni las medidas previsoras de Toledo, ni las que en diferentes oportunidades trataron de ponerse en práctica, impidieron que una gran parte de la propiedad indígena pasara legal o ilegalmente a manos de los españoles o criollos. Una de las instituciones que facilitó este despojo disimulado fue la de las 'Encomiendas'. Conforme al concepto legal de la institución, el encomendero era un encargado del cobro de los tributos y de la educación y cristianización de sus tributarios. Pero en la realidad de las cosas, era un señor feudal, dueño de vidas y haciendas, pues disponía de los indios como si fueran árboles del bosque y muertos ellos o ausentes, se apoderaba por uno u otro medio de sus tierras. En resumen, el régimen agrario colonial determinó la sustitución de una gran parte de las comunidades agrarias indígenas por latifundios de propiedad individual, cultivados por los indios bajo una organización feudal. Estos grandes feudos, lejos de dividirse con el transcurso del tiempo, se concentraron y consolidaron en pocas manos a causa de que la propiedad inmueble estaba sujeta a innumerables trabas y gravámenes perpetuos que la inmovilizaron, tales como los mayorazgos, las capellanías, las fundaciones, los patronatos y demás vinculaciones de la propiedadFuente -7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana - El Problema de la Tierra - José Carlos Mariátegui -


La legislación indiana había bebido en la fuentes doctrinarias de los  viejos y sabios cánones del derecho romano. Así la mayoría de sus justas leyes han devenido de ese derecho, esto es “del derecho privado romano” que es el que se aplicaba a sus gentes, es decir a los romanos, en contraposición al “derecho público” que se aplicaba a los “bárbaros” (extranjeros) .


El Arrendamiento  colonial (locatio-conductio ) era (aun lo es)  un contrato entre partes privadas que adquiere tres modalidades:

  1. a)locatio-conductio-rei; es un contrato por el cual una persona (locator), cede -se obliga a entregar- a otra (conductor) un bien de uso (no de consumo) para usufructo del conductor quien se compromete a pagar un precio cierto. El precio puede consistir en una suma de dinero pagada de una sola vez, o bien en una cantidad periódica, que en este caso recibe el nombre de renta.

  2. b)locatio-conducto-operis; en este contrato el conductor se obliga a realizar una obra para el locator a cambio de un precio. Lo importante de este contrato es que el mismo no valora el trabajo por sí, sino el resultado del mismo.

  3. c)locatio-conductio-operarum;  aqui el conductor se obliga a ejecutar una determinada actividad a favor del locator a cambio de una remuneración    llamada salario. En este contrato lo fundamental es la actividad no el resultado.

  4.                                                                

Estos contratos contenían cláusulas que contemplaban los intereses entre partes hasta su caducidad.


En lo que hace al tema de la extensión de tierras, básicamente lo que se estableció fue un sistema casi feudal. Luego de la "Campaña al Desierto" se adjudicaron grandes extensiones de tierras a los jefes del ejercito y otras verdaderos latifundios vendidos a menor precio de su valor a comerciantes de Buenos Aires, que constituyeron una nueva oligarquía ganadera argentina, que vino a sumarse a los viejos ganaderos de la provincia de Buenos Aires.


Por estos contrato los titulares de  fincas rústicas o de explotación cedían de forma temporal su uso y disfrute o el de algunos de sus aprovechamientos, así como el de los elementos de la explotación, ganado, maquinaria o capital circulante, conviniendo con el cesionario aparcero en repartirse los productos por partes alícuotas, en proporción a sus respectivas aportaciones. Cuando el país se convirtió en el granero del mundo devinieron los conflictos rurales y este tipo de contrato se resolvían con injusticia, con total abuso por parte de los tenedor es de la tierra.


Después de la “Conquista del Desierto”, muchos ciudadanos británicos, ya sea de manera directa o a partir de representantes como los Menéndez Behety, establecen en la Patagonia (sur argentino) estancias donde se cría ganado ovino cuyo principal producto; la lana es posteriormente exportada a Inglaterra e importada posteriormente a la Argentina, previa industrialización; es decir convertida en telas. Pero a diferencia de los cereales y las carnes, la lana y los puertos ovinos se exportaban desde los puerto patagónicos por ello los ferrocarriles nunca llegaron a la Patagonia.


La gran extensión de tierras en Argentina da lugar a que se establezcan los grandes latifundios, cuyos propietarios a través del regímenes como el coloniaje, el arrendamiento y la aparcería, explotaban a los pequeños productores.


Esto dio origen al SEGUNDO  GRAN CONFLICTO SOCIAL ARGENTINO; El Grito de Alcorta.


(nota) Si me explayé en demasía sobre los antecedentes, de la problemática de la tierra en America, es porque las distintas culturas precolombinas tenían resuelto el problema de la tierra. Con la llegada de los europeos al continente esa cultura de la tierra perdió vigencia y no fue reemplazada en nuestro medio por ninguna legislación acorde; moderna, justa y con uso adecuado del suelo, hasta el dia de hoy.-


En 1901 se funda la FORA (Federación Obrera Regional Argentina), organización de base anarquista con inclusión de socialistas. Hacia 1915 FORA se divide y una de sus ramas dió lugar a lo que se llamó la Unión Sindical Argentina, que fue el origen de la Confederación General de Trabajadores de 1930, la que a partir de 1945  fue un año mas tarde rápidamente  asimilada al partido laborista (Mario Bravo)  influenciado por el entonces secretario de  Trabajo de gobierno de Edelmiro J. Farrel,  formando parte, un año mas tarde, de la columna vertebral de movimiento liderado por el titular de dicha secretaria ; J. D. Peron.


La República Argentina había entrado al siglo XX de la mano del liberalismo -político y económico-, su economía era pujante, su comercio exterior estaba consolidado dentro del mundo de la British Commomwealth   (riqueza común).


Habíamos recibido oleada tras oleada de inmigrantes europeos a cubrir la mano de obra que se necesitaba, éramos un país deshabitado. Cuando se saturó el mercado laboral comenzaron los problemas con los trabajadores en particular los obreros fabriles. Los disturbios que precedieron a la llamada semana trágica, se los puede situar, en lo ideológico, en una puja callejera entre sectores anarquistas y nacionalistas, pero ello mas bien como una inconsistente  excusa o disfraz de un grave problema de reivindicación laboral que el gobierno de turno no supo controlar.


Hacia 1919 se produjo una gran huelga que devino en el TERCER GRAN CONFLICTO SOCIAL ARGENTINO; La Semana Trágica.

La estructura del comercio en Argentina, dio pie a un país en el cual todas las líneas ferroviarias (de origen inglés) empleadas para transportar las mercaderías convergieran hacia  dos puertos; Buenos Aires y Rosario,  únicos puertos de aguas profundas existente en esa época. 

Este tramado del sistema ferroviario planificado únicamente para atender y promover el comercio exterior  (fundamentalmente con Inglaterra) privó al interior del país del desarrollo de economías regionales y las comunicaciones entre los pueblos del interior del país, lo que de alguna forma contribuyó al aislamiento social de los pueblos del interior.  Con ese esquema del transporte y a través de las tarifas ferroviarias los exportadores (ingleses y sus socios locales) manejaban los precios internos de los frutos del país; carnes y cereales principalmente.-

Después de la “Conquista del Desierto”, muchos ciudadanos británicos, ya sea de manera directa o a partir de representantes como los Menéndez Behety, establecen en la Patagonia (sur argentino) estancias donde se cría ganado ovino cuyo principal producto; la lana es posteriormente exportada a Inglaterra e importada posteriormente a la Argentina, previa industrialización; es decir convertida en telas. Pero a diferencia de los cereales y las carnes, la lana y los cueros ovinos se exportaban desde los puerto patagónicos por ello los ferrocarriles nunca llegaron a la Patagonia.


La explotación de los trabajadores rurales de la Patagonia, motivó el CUARTO GRAN CONFLICTO SOCIAL ARGENTINO ; La Patagonia Rebelde.

La industria de la explotación, fue y continúa siendo la fuente de todos nuestros males y conflictos. Esta explotación se basaba en un interior depauperado y en la existencia de una mano de obra que hoy denominaríamos "esclava" (ya que en muchos casos no se pagaba los magros salarios a los operarios con moneda sino con vales emitidos por las empresas,  que solo podía utilizarse en los comercios de la propia empresa que vendían las mercaderías a mayor precio que los comercios comunes)

Otro caso enrolado en esta lista de conflictos sociales fué la explotación de los recursos naturales en el noreste; el del tanino (extraído del árbol de Quebracho) que además de deforestar millones de hectáreas sin reposición (todo el bosque chaqueño – dos provincias; norte de Santa Fe y Chaco) se hizo a costa de la sangre de miles de hacheros argentinos, generando uno de los mayores conflictos sociales, obra de la empresa anglo-germana La Forestal Argentina.


Esto dio lugar al QUINTO GRAN CONFLICTO SOCIAL ARGENTINO La Rebelión de los Hacheros


La producción ganadera, cuyos precios manejaran a su antojo los frigoríficos ingleses y norteamericanos, que industrializada venderán y exportaran como conservas, extractos de jugo bovino, y reses congeladas en el marco del mas vergonzoso tratado que firmara la Argentina; ROCA-RUNCIMAN.  Ello fué denunciado por Lisandro De La Torre en el senado de la Nacion.


Los espurios negociados del gobierno dieron motivo al SEXTO GRAN CONFLICTO SOCIAL ARGENTINO ; La Decada Infame


Cuando en la II guerra en Europa el llamado “Eje” había alcanzado el dominio de casi todo el continente ,  en la Argentina los sectores políticos ajenos al “contubernio” planificado por la LA CONCORDANCIA (antipersonalistas, conservadores, socialistas)   buscaron la forma de sacar nuevamente a los “militares de los cuarteles” para evitar que Patrón Costa fuera el próximo presidente, como se había acordado desde la Concordancia, se descontaba el triunfo de Patron Costa pues el fraude electoral ya estaba armado. A los militares que  desde Uriburu adherían a la corriente nacionalista la alianza con los radicales les cayó como anillo al dedo, neutralizar una corriente, ya que las logias militares  tenían otro proyecto.En Junio de 1943 los militares se sublevaron destituyeron al presidente Castillo, cerraron el congreso e intervinieron todas las instituciones.


En 1945,  una gran manifestación de obreros dirigidos por sindicalistas colmaron la plaza de Mayo exigiendo la libertad del Gral. Juan D. Peron lo que dio lugar al SEPTIMO GRAN CONFLICTO ARGENTINO; El 17 de Octubre


Sobre la organizacióñ federal la Constitución de 1853 que nos norma decía en su primer artículo ; “La Nación Argentina adopta para su gobierno la forma representativa republicana federal.”


El unitarismo implica un poder centralizado mientras que el federalismo se constituye en un sistema en el cual gobiernos provinciales autónomos funcionan conjuntamente con un gobierno nacional, cada provincia posee impuestos, constitución, etc. propios.


Históricamente, la provincia de Buenos Aires fue la más rica del país, no solo por la increíble riqueza de sus suelos aptos para la ganadería y la agricultura, fundamento básico de la economía nacional durante siglos, sino por alojar a la Ciudad y puerto de Buenos Aires, incluida la aduana con su respectiva renta.


A fines de 1852 la provincia de Buenos Aires se negó a refrendar el Acuerdo de San Nicolas que sentaba las bases de la organización nacional y a sancionar la constitución que constituiría  legalmente el “estado Argentino”, después de 40 años de cruentas luchas intestinas .

En 1853 la provincia de Buenos Aires se opuso a la representación equitativa de las provincias y se separó de la Confederación hasta 1860, luego del Pacto de San José de Flores en noviembre de 1859 por el que avino a firmar la constitución previa verificación de la misma y estableciendo pautas “de privilegio”.


La autoridad federal se mantuvo en Buenos Aires hasta 1880, actuando como tal pero careciendo de jurisdicción territorial.

Cuando el entonces presidente Avellaneda decidió la federalización del territorio, el gobernador Tejedor se movilizó en armas obligó a que en 1880 y durante un año la asamblea legislativa se instalara en la cercana población de Belgrano ( hoy un barrio de la Ciudad de Buenos Aires).


Derrotada la sublevación de Tejedor, el 24 de agosto de 1880 se decretó la federalización de Buenos Aires. Nombrado a Dardo Rocha Gobernador de Buenos Aires en 1881, quien decide la fundación de la ciudad de La Plata en Ensenada, estableciendo allí la nueva Capital provincial.

Construyeron una ciudad donde  nada había, vale decir ni un precario poblado preexistente. Este hecho no se repitió hasta la fundación de la nueva ciudad de Federación en Entre Ríos, en el año 1977,  por el anegamiento del embalse del Salto Grande, siendo junto con La Plata las únicas ciudades proyectadas y diseñadas de ex-profeso previamente. 


Decimos que a nuestro estado, que según la constitución es federal,  los sucesivos gobiernos lo han administrado  como si se tratara de un estado unitario, ello ante la aceptación tácita de las provincias que solo protestan en los medios con total abstención de un planteo ante los cuerpos nacionales respectivos (Judicial y Legislativo).


A pesar de que las provincias poseen sus propias legislaciones, el gobierno nacional interviene en forma constante llegando a deponer gobernadores introduciendo interventores o legislando  por medio de decretos  en materia de participación federal de los impuestos y de la renta nacional.


Las decisiones nacionales se superponen a las decisiones provinciales y la economía continúa siendo regida desde el poder central de la capital. Uno de los factores principales de este fenómeno es de carácter poblacional .


Si la argentina en 1996 poseía 35 millones de habitantes, la ciudad de buenos aires con tres millones de habitantes y el denominado Gran Buenos Aires, es decir, los partidos que la rodean, posee 9 millones de habitantes, podríamos decir que mas de  un tercio de la población nacional está ubicada en el territorio de la ciudad y sus alrededores.


Acontecimientos precedentes a la constitución nacional -1853-


La economía en época del virreinato  basada en la agricultura y ganadería, al verse restringido el comercio con la península por falta de fluidez en el transporte marítimo posibilitó el desarrollo del interior  floreciendo todo tipo de industrias, una de las más importantes fue la textil, se decía que en cada casa existía un telar al menos.

A partir de la perdida del control en los mares (ganado por la marina Inglesa), el Imperio español dejó desprotegidas y desabastecidas sus colonias de ultramar, al no poder mantener la frecuencia de la ruta marítima, que se redujo a una flota anual de galeones custodiados.


Esto dio lugar a que decayera el abastecimiento de las colonias que se realizaba desde la península, y que fue remplazado por producción local,  primero, y luego por productos de manufactura inglesa, francesa y portuguesa que ingresaban por las costas del Rio de la Plata.


Este comercio, prohibido por la legislación vigente, y que consideraba contrabando, era muy fluido. Lo que representaba una amenaza para la manufactura local (Cuyo y Tucumán principalmente) y un gran problema para los productores del Alto Perú.

El incontrolable comercio ejercido en el puerto de Buenos Aires y áreas aledañas, generó fortunas en Buenos Aires y graves problemas en el interior, creando un área cuasi marginal.


Esto obligó al Virrey del Perú, ante el reclamo y empobrecimiento de los productores locales, sobre todo del alto Perú donde se ejercían plenamente la mita y la encomienda, lo que había favorecido la creación de industrias manufactureras en manos de empresarios criollos y españoles, a tomar medidas proteccionistas, consiguiendo en 1622 que se establezca la "Aduana seca" en Córdoba, para evitar que los bienes introducidos ilegalmente afecten la producción local y sobre todo lleguen al Alto Perú, por ese entonces el virreinato del Río de la Plata no existía, y  el contrabando llegaban al interior con fuerte quebranto para sus industrias.

La buena ubicación geográfica de Buenos Aires achicó la ruta hacia el Alto Perú y sus efectos se hicieron sentir: una vara de lienzo llevada por el "camino largo" (a través del istmo de Panamá, vía Lima) costaba en Potosí más o menos 30 pesos el metro; si era por el "camino corto" (a través de Buenos Aires) valía como mucho 5 pesos.


Por Buenos Aires entraban esclavos y mercancías y salía ilegalmente plata de Potosí, lo que provocaba un incontrolable drenaje de divisas.


El interior presionó para desmantelar este tipo de comercio en el que se basaba la supervivencia de Buenos Aires.


La Aduana Seca de Córdoba fue rápidamente burlada al tomarse un camino por Santa Fe y así eludir el control, por lo que fue traslada a Santiago del Estero y en 1680 a Jujuy, próximo al Alto Perú, como afirmación del área territorial de Buenos Aires



En el noroeste se producía caña de azúcar, algodón, tabaco y arroz. También se desarrollaron artesanías para la producción de paños de algodón, carretas, muebles y la transformación de productos como el cuero y el sebo. Muchas de estas producciones eran extraídas de las grandes fincas de propiedad de españoles con mano de obra indígena sometida al trabajo servil. Esta era la región que mayor desarrollo había obtenido por estar vinculada a la minería del Alto Perú. –MARIANO MORENO-

Los hacendados, defendidos por Moreno en la Representación, no habían logrado  el poder que tenían los comerciantes.

Los hacendados debían caer necesariamente en manos de los comerciantes que también eran prestamistas. Aquellos hacendados que habían obtenido cierta fortuna eran porque también se dedicaban al comercio, cuando no al contrabando de cebo y cueros.


Mariano Moreno, factotum de la Revolución de Mayo y autor del “Decreto de Supresión de Honores”, murió envenenado oscura y misteriosamente en alta mar, sin haberse aclarado satisfactoriamente por el capitán de la goleta inglesa “Fame” ese hecho. La muerte se produjo durante  el viaje prócer que se dirigía a Europa en misión diplomática, su cuerpo fue arrojado al mar sin haberse practicado autopsia alguna, el aludido capitán se negó a acceder a la respectiva solicitud de los  acompañantes de Moreno; su hermano  Manuel y Tomas Guido.-


"…Si Mariano hubiese sabido que se le daba tal cantidad de esa sustancia, sin duda no la hubiese tomado pues a la vista del estrago que le causó y revelado el hecho, él mismo llegó a decir que su constitución no admitía sino una cuarta parte de gramo y que por tanto, se reportaba muerto. Aún quedó en duda si fue mayor la cantidad de aquella droga u otra sustancia corrosiva, la que le administró, no habiendo las circunstancias permitido la autopsia cadavérica. A ello siguió una terrible convulsión, que apenas le dio tiempo para despedirse de su patria, de su familia y de sus amigos”. Manuel Moreno

Con la creación del Virreinato del Río de la Plata, España había autorizado a las colonias que ya no podía abastecer a comerciar entre sí.

Y con la firma de la Paz de Utrecht, España se vio obligada a sancionar el "Reglamento de Libre comercio".

¿A quién beneficiaba esto? A las naciones que, como Inglaterra, se encontraban en pleno desarrollo de la revolución industrial.

Al haber perdido Inglaterra en 1776 sus colonias americanas, ya no podía ubicar su producción y requería urgentemente de nuevos mercados comerciales.


Dado que el ingreso de estas mercaderías se realizaba vía puerto de Buenos Aires se creó entonces la "Real Aduana".

El objetivo de esa aduana se redujo simplemente al cobro de tasas, ya que no impidió el incesante flujo de mercaderías.
La política exterior inglesa planea y lleva a cabo, a fin de ganar nuevos territorios comerciales, dos Invasiones que se realizan sobre Buenos Aires en 1806 y 1807. Rechazados los ejércitos ingleses, la vía bélica fué remplazada por la vía conspirativa.


Los participantes de la gesta libertadora americana se habían formado en los ideales del liberalismo europeo y apoyaban el libre comercio.

La cuestión es que la tan mentada revolución de mayo de 1810 es básicamente producto de un pensamiento "porteño" y la posterior independencia de 1816 es esencialmente imposición de las provincias.


La que fue respaldada y presionada por San Martín, pareciera en principio como  cumplimiento algún compromiso contraído en Inglaterra, que necesitaba la independencia, rompiendo todo

vinculo con España,  para “legalizar” su comercio con Buenos Aires  y afianzar la idea de una monarquía no borbónica en el Rio de la Plata. (HISTORIA CRITICA DEL  CAOS  ARGENTINO -Capitulo II “Guayaquil; Sepulcro de las ideas monárquicas en Sudamerica” EGH)


Toda vez que la “revolución jacobina” gestada en origen por  jóvenes porteños (la mayoría estudiantes de la universidad de Chuquisaca donde se imponían la ideas de Rouseau, tal como Moreno, Castelli, Vieytes,…, y Belgrano que había estudiado en España -en la universidad Salamanca, habiéndose doctorado en la de Oviedo-)   fue derrotada (HISTORIA CRITICA DEL CAOS ARGENTINO Capitulo I “Buenos Aires; nacimiento y muerte de la Revolucion Jacobina- EGH) los monárquicos San Martin y Monteagudo, a la cabeza, encontraron “manu militari” expedito el camino para instaurar una futura monarquía.

El interior apoyó la emancipación, pero lo hizo con renuencia –incluso con la ausencia en el Congreso de Tucumán de las provincias de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Uruguay (La Liga Federal) , no por que defendieran a la corona española, sino por que no se contemplaron sus intereses; la organización nacional -el federalismo, que no estaba en los planes de los “porteños” (ni en los de San Martin, Pueyrredón y Monteagudo)  y la certeza de constituirnos en República y no en una nueva monarquía, como efecto del simple “gatopardismo” que estaba propinando entre bambalinas; cambiar algo para nada cambie, que propiciaban los nombrados.


En lo económico tampoco  estaban errados los caudillos federales del interior,  ya que en pocos años la ingente industria del interior quedó destruida, sin posibilidad de competir con  los costos de la producción masiva industrial, y sumado el correspondiente “dumping” inicial las provincias pasaron de ser productoras de manufacturas auto abasteciendo la extensa geografía, a de ser productoras de materia prima, ganadería y agricultura, moneda de canje barata para la adquisición de mercaderías manufacturadas.

El comercio o manejo de este intercambio de materia prima por bienes de consumo era manejado desde Buenos Aires, que continuaba ejerciendo este rol administrador, y enriqueciéndose en base al comercio a costas de la espalda de los productores del interior.
Buenos Aires fue declarada Capital Federal, previo conflicto y una larga guerra,  en 1880.  La centralización del poder administrativo atentaba contra los principios del Pacto federal y la Convención Constituyente de 1853, que garantizaba equitativos derechos a todos los participantes. Aún hoy día decimos, que Dios es argentino pero atiende en Buenos Aires.
Los conflictos sociales argentinos, ya que esta oposición de pensamiento se refleja durante toda la gesta de la independencia y luego en la oposición "unitarios-federales" –hasta la luchas por la reivindicación de derechos laborales- no fueron más que una lucha entre los terratenientes del interior y sus intereses con los porteños y sus intereses. La lucha la ganaron los federales, pero Argentina es un país unitario.


Coincidente con muchos historiadores, en particular con aquellos que han escrito sobre  nuestra historia con absoluta prescindencia de intereses sectoriales ya sean políticos y/o económicos, considero que los conflictos anteriores a la Revolución del Parque (1890), , incluida la Revolución de Mayo, tuvieron exclusivamente carácter político y fueron sustentados por la dirigencia política-militar oportuna, con total ausencia de los intereses sociales de los pueblos.


Hecho este comentario a modo de introducción, para mejor comprensión de los lectores, paso a analizar los Grandes Conflictos Sociales Argentinos 1890-1945.

                Esteban   Gualberto   Hourcade

        (ex-miembro Academia Nacional Belgraniana Rca. Arg.

 

LA REVOLUCION


La Revolución del 90, tuvo caracteres únicos en nuestra historia política. Constituyó la primera reacción cívico militar, activa, agresiva. Fue la voluntad popular deseosa de convertirse en factor de poder, pero ignorante aún de los medios para cumplir su propósito.


También tuvo particularidades que la hicieron  (como proceso revolucionario) “sui generis”, se concretó la confluencia de ; católicos y anticlericales, conservadores y progresistas, nacionalistas y pro-británicos, en ese entender pareciera inspirada en los agoreros versos de “Cambalache” (Santos Discépolo).


Fue el punto de partida para una nueva etapa de la política argentina en la que encuentran origen todas las tendencias ideológicas que protagonizarán las luchas futuras cívicas a proyectándolas al siglo siguiente.

En las llamadas; "jornadas de julio" y "la gesta del parque" encontraron su origen el futuro partido radical, el partido demócrata progresista, el partido socialista, los movimientos de inspiración marxista y hasta los nacionalistas de ultra derecha.


Allí estuvieron, entre otros, Juan B. Justo, José Ingeniero, Marcelo T. de Alvear, Lisandro de la Torre, José F. Uriburu, Aristóbulo del valle, Leandro N. Alem e Hipólito Yrigoyen.


En agosto de 1889 comenzaron a reunirse en el Café de París algunos jóvenes disconformes, dispuestos a comenzar en las luchas cívicas, y con la idea de crear un nuevo club político que salvara el país, entre ellos Mariano Demaría, Pedro Goyena, Ángel Gallardo, Marcelo T. de Alvear, Lisandro de la Torre, Delfín Gallo, Vicente Fidel y Lucio Vicente López.


En el otro bando, prestando incondicional apoyo a Juárez Celman, se alistaron: Paúl Groussacc, Lucas Ayarragaray, Ramón J. Cárcano, Osvaldo Magnasco, Juan Balestra, José Nicolás Matienzo, entre otros.


Francisco Barroetaveña (Unión Cívica) escribió el 2 de agosto de 1889 en La Nación, inspirado en la "incondicionalidad" proclamada por los Juaristas nombrados, una nota titulada "¡Tu quoque juventud! En tropel al éxito", condenándolos por su obsecuencia.
El artículo tuvo tal repercusión que la fecha señalada se convertiría en el punto de partida de los sucesos revolucionarios del año siguiente.

Días después se organizó en el Jardín Florida (donde hoy está la Galería Pacífico, una de las más bellas de la ciudad por sus murales, obra de los artistas plásticos; Antonio Berni, Jaun C. Castagnino, Manuel Colmeiro Guimaraes, Lino Eneas Spilimbergo y Demetrio Urruchaga ) un mitin auspiciado por la Unión Cívica de la Juventud, encabezado por Bartolomé Mitre, Bernardo de Irigoyen, Pedro Goyena, Leandro N. Alem y José Manuel Estrada.


El mitin se realizó el 1 de septiembre de 1889, con la presencia de más de 5.000 personas, cifra excepcional para la época. Hablaron Francisco Barroetaveña, Manuel Montes de Oca, Damián Torino, Aristóbulo del Valle, Vicente F. López, Pedro Goyena, Delfín Gallo, Torcuato de Alvear (había dejado la intendencia para plegarse al movimiento) y, finalmente, Leandro N. Alem, que evidenció las cualidades de caudillo, haciéndose dueño del acto y convirtiéndose en el jefe indiscutido de la Unión cívica, que se constituyó así en el partido político dispuesto a ganar las siguientes elecciones, del 2 de febrero de 1890.

El mitin se transformó en una colosal marcha hacia la Plaza de Mayo. La encabezaban; Bartolomé Mitre, Leandro Alem, José Estrada y los nombrados en el párrafo anterior.

Estaban representadas todas las fracciones políticas del país a las que acompañaron la juventud porteña y las masas populares.


Miles de ciudadanos se sumaron a la marcha, llenando las calles del centro de la ciudad y la convirtieron en el primer acto político de masas en la historia argentina. (2)


Esta espectacular concentración cívica, nunca antes vista, trajo como consecuencia una seria crisis política en el gobierno con la consiguiente renuncia de todos los ministros.
Para enero de 1890, la crisis económica se agravó.

El Estado no pudo cumplir con las obligaciones a término lo que profundizó la crisis financiera. El pánico llevó a los comerciantes a subir los precios de los artículos de primera necesidad y la población sufrió las lógicas consecuencias.


El 2 de febrero se llevaron a cabo elecciones locales.

Después del ya legendario fraude electoral, anunciado en los medios, Juárez Celman triunfador en la elección designó un nuevo gabinete. El descontento se fue generalizando, las huelgas aumentaron y la presión social se hizo sentir en todos los sectores de la vida política-económica.


Los comicios de ayer tendrán un merecido epitafio: ”aquí yace el derecho electoral “(3)


Leandro Alem y la Unión Cívica vieron que no había salida dentro del orden constitucional.
Juárez Celman inició el año parlamentario pronunciando su último mensaje, el 11 de mayo de 1890, donde hace un "mea culpa" reconociendo errores en su desempeño como presidente, aunque tiene un feliz final en un optimista discurso, vaticinando; ¡¡¡un período de paz y prosperidad!!!

El 13 de abril se realizó una nueva manifestación de la Unión Cívica en el Frontón Buenos Aires, ubicado en la esquina de las calles Córdoba y Cerrito, en ella, Leandro N. Alem fue proclamado presidente de la Unión Cívica.


Estaban presentes; desde el ex presidente Bartolomé Mitre y sus seguidores, de tendencia conservadora, hasta los líderes católicos como José Manuel Estrada y Pedro Goyena, que se oponían activamente al laicismo del gobernante Partido Autonomista Nacional, Bernardo de Irigoyen, alejado del oficialismo, el historiador y ex rector de la Universidad de Buenos Aires Vicente Fidel López, el histórico general Juan Andrés Gelly y Obes, el empresario Mariano Billinghurst –descendiente del primer extranjero que obtuvo carta de ciudadanía-, Leandro Alem y Aristóbulo del Valle. Leandro Alem resultó elegido presidente de la Unión Cívica.


También hubo jóvenes como Juan B. Justo, que poco después fundaría el Partido Socialista de Argentina, y el abogado Francisco Barroetaveña, motor, de los jóvenes progresistas de clase media de Buenos Aires.


"¿Qué hacen estos sabios economistas? Muy sabios en la economía privada para enriquecerse ellos; en cuanto a las finanzas públicas, ya veis la desastrosa situación a la que nos han traído. Es inútil, no nos salvaremos con proyectos, ni con cambios de ministros; y expresándome con una frase vulgar, "esto no tiene vuelta"... "No hay, no puede haber buenas finanzas donde no hay buena política. Buena política quiere decir respeto a los derechos; buena política quiere decir aplicación recta y correcta de las rentas públicas; buena política quiere decir protección a las industrias útiles y no especulación aventurera para que ganen los parásitos del poder; buena política quiere decir exclusión de favoritos y de emisiones clandestinas. Pero para hacer esta buena política se necesita grandes móviles; se necesita buena fe, honradez, buenos ideales; se necesita, en una palabra; patriotismo. Con patriotismo se puede salir con la frente altiva, con la estimación de los conciudadanos, con la conciencia pura, limpia y tranquila, y también con los bolsillos livianos... Con patriotismo no se puede tener troncos de rusos a pares, palcos en todos los teatros y frontones, no se puede andar en continuos festines y banquetes, no se puede regalar diademas de brillantes a las damas en cuyos senos fementidos gastan la vida y la fuerza que debieran utilizar en bien de la patria o de la propia familia.” (4)

Una vez creada la Unión Cívica, se formó una Junta Revolucionaria y se iniciaron los contactos entre los dirigentes políticos opositores y sectores de las fuerzas armadas descontentos con la política del Partido Autonomista Nacional en el poder.


Se formó una logia militar para apoyar a la Unión Cívica, que contaba con la simpatía de los jóvenes oficiales, que conocida como la “Logia de los 33 oficiales”.

Sus líderes eran el capitán José M. Castro Sumblad, capitán Diego Lamas, el teniente Tomás Valle y el subteniente José Félix Uriburu, quien en 1930 encabezo el golpe de estado que derroco a Hipólito Irigoyen presidente por la Unión Cívica Radical, devenida de la Unión Cívica.


Mientras tanto se activan los trabajos pre-revolucionarios: se constituye la Junta Revolucionaria que dirigirá el movimiento y se traza el plan revolucionario que debían cumplir los jefes militares; los generales Manuel J. Campos y Domingo Viejo Bueno, y los coroneles Julio Figueroa y Martín Irigoyen.

Los nombrados militares junto con dirigentes civiles conformarían el gobierno revolucionario que seria presidido por Leandro N. Alem.

La logia militar comprometió el apoyo de varios regimientos y de los cadetes del Colegio Militar.


Alem, por su parte se entrevistó con algunos oficiales de la marina de guerra, encabezados por los tenientes de navío Ramón Lira y Eduardo O'Connor, y poco después contó con el apoyo de casi toda la flota.

Aristóbulo del Valle, senador nacional, denunció en el Congreso la emisión de moneda espuria, señalando que eso agravaba aun mas la delicada crisis. La denuncia tuvo gran repercusión y causo un gran impacto en la opinión pública, profundizando el desprestigio del gobierno.


En junio de 1890 se produce el primer default del estado Argentino, la Nación entró en  cesación de pagos de la deuda externa, hecho que causó un  gran  malestar  entre los  inversores extranjeros, entre ellos la banca Baring Brothers, acreedora del estado Argentino.


Ese mismo mes la Junta Revolucionaria quedó integrada por Leandro Alem, Aristóbulo del Valle, Mariano Demaría, Juan José Romero, Manuel A. Ocampo, Miguel Goyena, Lucio V. López, José María Cantilo, Hipólito Yrigoyen, los generales Manuel J. Campos y Domingo Viejobueno, los coroneles Julio Figueroa, Martín Irigoyen y el comandante Joaquín Montaña.
El general Campos se reunió con unos 60 militares y marinos para comunicarles el plan.

La revolución estallaría el 21 de julio. Las fuerzas rebeldes se concentrarían en el Parque de Artillería donde se instalaría la Junta Revolucionaria y de allí impartiría las órdenes.

La flota debía bombardear la Casa Rosada y el cuartel de Retiro con el fin de evitar que las tropas del gobierno pudieran reunirse, y obligarlas a rendirse mediante un ataque combinado por tierra y agua.


Al mismo tiempo, grupos de milicianos debían tomar prisioneros al presidente Juárez Celman, el vicepresidente Pellegrini, al ministro de Guerra general Levalle, y al presidente del senado Julio A. Roca, y cortar las vías de ferrocarril y telegráficas.

Alem resistió a dejar esta acción en manos de militares pues deseaba que la revolución tuviera un fuerte carácter civil, finalmente se aceptó la opinión de los jefes civiles.


El 18 de julio, el jefe militar de la revolución, general Manuel J. Campos, y otros jefes militares como Figueroa, Casariego y Garaita, fueron detenidos por el gobierno acusados de conspiración. Se dijo que había en las filas un soplón. Así la revolución inicialmente fue abortada.


En los días posteriores a la detención del General Campos, acaecieron dos hechos históricos que han sido muy discutidos, conocidos como; "el secreto de la Revolución del 90".


El primero fue la designación de un militar simpatizante de la Unión Cívica para instruir el sumario que debía investigar la conspiración. Se dijo que ésta asignación fue consentida por el general Julio A. Roca, a fin de ocultar al gobierno datos sobre la conspiración.


El segundo fue la reunión que el propio general Julio A. Roca mantuvo en secreto con el general Campos en su lugar de detención, sobre cuyo contenido no hay testimonios directos. Subsidiariamente, durante su detención, el general Campos convenció a los jefes del 10º Batallón de Infantería, donde estaba detenido, de pasarse a la revolución.


Todos los historiadores han coincidido en estos trámites misteriosos de la Revolución del 90, y han insinuado un acuerdo entre los generales Campos y Roca, así como un plan secreto de este último para utilizar la revolución en su propio provecho.
De hecho el general Roca fue el usufructuario del derrocamiento de Juárez Celman.

El 23 de julio el general Campos manda a decirle a Alem que había que continuar con la insurrección, que él se encontraba en condiciones de salir el día que se eligiera para el levantamiento. Ya había acordado con Roca lo que debía hacer.


El 25 de julio la Junta Revolucionaria decidió iniciar el levantamiento armado el día siguiente. En esa reunión se decidió también que Leandro Alem asumiría como presidente provisional y se estableció quienes serían los ministros y el jefe de policía.

Finalmente se aprobó el Manifiesto Revolucionario redactado por Lucio V. López y Aristóbulo del Valle.

El golpe finalmente se llevo a cabo en la madrugada del día 26 de julio. El centro de los enfrentamientos estuvo ubicado en las plazas Lavalle y Libertad y en las calles adyacentes, a quince cuadras de la casa de gobierno.


A las 4.oo am. Alem al mando de un grupo cívico armado tomó el estratégico Parque de Artillería de la Ciudad de Buenos Aires, frente a la actual Plaza Lavalle (donde hoy se levanta el palacio de Justicia), ubicado a unos 1500 metros de la casa de gobierno, frente a las obras recién iniciadas del Teatro Colón.

Aristóbulo del Valle e Hipólito Irigoyen lograron sublevar a los cadetes del Colegio Militar.
Mientras el general Manuel J. Campos sublevó el Batallón de Infantería donde estaba detenido; las tropas sublevadas marcharon en columnas hacia el Parque de Artillería donde convergieron otros cuerpos militares rebeldes y cientos de milicianos "cívicos", sumando unos 1.300 solados, alrededor de 2.500 milicianos, y toda la artillería existente en la capital.


Durante la madrugada, el teniente de navío Eduardo O'Connor sublevó la mayor parte de la escuadra naval ubicada en el puerto de la Boca del Riachuelo,  se ubico frente a la casa de gobierno, al sur de la Casa Rosada.
Los buques sublevados fueron; el acorazado El Plata, el crucero Patagonia, el carguero Villarino, la torpedera Maipú, la cañonera Paraná y varios embarcaciones de guerra  mas.


El accionar de la flota fue demorado por un cruento enfrentamiento armado en la torpedera Maipú, por su parte el almirante Cordero, leal al gobierno, logró maniobrar con el acorazado Los Andes para entorpecer las acciones de los revolucionarios, pero a la postre la propia tropa del buque se amotinó y detuvo al Alte. Cordero. En los dos días de revolución la flota rebelde disparó sin mayor éxito,  contra la casa de gobierno, el cuartel de Policía y El Retiro, mas de un centenar de munición obus.


Había buques de guerra extranjeros formados frente al puerto de Buenos Aires, como el "Tulapoosa" (EE. UU.), y varios buques británicos. El Tulapoosa y los buques británicos   adoptaron posición de combate  y  “buenos oficios “ de por medio de los comandantes extranjeros, de hecho los marinos argentinos fueron  intimados a cesar el fuego bajo amenaza , lograron que los rebeldes dispusieran un “alto el fuego” .


¿Porque intervinieron buques de armadas extranjeras (fundamentalmente británicos)  en un hecho de política interna en el país?. ¿Por que impidieron que los “revolucionarios” tomaran el poder.?  ¿Con quien habían acordado esta verdadera intromisión en asuntos internos?  Bien la respuesta a todos estos interrogantes está en el próximo párrafo.


Finalizada la revolución el general Julio A. Roca condecoró por esta actitud a los jefes navales ingleses y al comandante norteamericano.


Los revolucionarios, militares y civiles organizaron “cantones” y barricadas de defensa en toda la zona adyacente al Parque de Artillería, donde se había instalado el cuartel de mando de la Junta Revolucionaria.


Cada batallón cívico-militar se hizo cargo de un “cantón” en tanto algunos civiles y policías construyeron barricadas. Las fuerzas leales al gobierno se concentraron en Retiro, en la zona noreste de la ciudad.


Allí estuvo el cuartel original del cuerpo de granaderos creado por San Martín, hoy se encuentra en dicho sitio la Plaza San Martín y la estatua de bronce que perpetua la memoria del “pater patriae”.

Además allí estaba (sigue estando) la terminal de ferrocarril de Retiro, estratégica para traer las tropas radicadas en las provincias.


En Retiro instaló el gobierno: el presidente Miguel Juárez Celman, el vicepresidente Carlos Pellegrini, el Presidente del Senado Julio A. Roca, el Ministro de Guerra General Nicolás Levalle, quien tomaría el mando directo de las tropas leales, y el Jefe de Policía Coronel Alberto Capdevila.

La policía, casi 3.000 agentes, se acuarteló en el Departamento de Policía, en el barrio Monserrat, a 800 metros del Parque de Artillería. La Casa Rosada, sede del gobierno nacional, quedó desierta e indefensa, custodiada solo por algunos policías.


Por la mañana llegó al Parque de Artillería el comandante de la Policía Ramón Falcón para tomar el mando de las tropas policiales sublevadas, pero los revolucionarios que desconfiaban de este jefe policial lo detuvieron, quedando preso durante toda la jornada.


Falcón, que luego fue nombrado Jefe de Policía, ordenó años mas tarde una sanguinaria represión contra una marcha sindical. Terminó sus días asesinado a manos de un anarquista.


Pellegrini y Roca aconsejaron al presidente Juárez Celman que saliera de la ciudad de Buenos Aires, hacia el interior. Juárez Celman se opuso, suponiendo una conspiración interna, pero ante la firmeza de todo el gabinete tuvo que declinar su posición. De esa manera el mando político quedó en manos de Pellegrini y Roca.


Una vez instalado el comando revolucionario en el Parque de Artillería el general Manuel J. Campos cambió el plan acordado, y en lugar de atacar y tomar la Casa Rosada, dio orden de permanecer en el interior del Parque. Los argumentos, para cambiar el plan, que luego daría Campos  a nadie resultaron convincentes.


Esta decisión de Campos ameritó todo tipo de sospechas. La gran mayoría de los historiadores coinciden en que Campos había llegado a un acuerdo secreto con Julio A. Roca.


Se sospecha que Roca fomentó el levantamiento, a fin de provocar la caída del presidente Juárez Celman, y al mismo tiempo evitar, mediante acuerdo secreto con el General Campos, que los rebeldes tomaran la ofensiva y derrotaran a las tropas del gobierno, lo que hubiera instalado a Leandro Alem como presidente provisional y terminado el llamado “Unicato” roquista en las esferas del poder.

La pasividad del General Campos le dio suficiente tiempo al gobierno para terminar de organizarse, y después a tomar la ofensiva sobre los “cantones y barricadas” de los revolucionarios.


En tanto tropas llegadas de las provincias se sumaban a las fuerzas del gobierno. Muchas tropas estaban esperando la ofensiva rebelde para pasarse de bando, como los policías que custodiaban el cuartel central y algunos regimientos de la Provincia de Buenos Aires, finalmente desistieron de hacerlo ante la inacción de los revolucionarios.”

En el plan revolucionario también se había previsto la detención de los líderes del gobierno: Miguel Juárez Celman, Carlos Pellegrini, Julio A. Roca, y el general Nicolás Levalle.

Pero la detenciones no se llevaron a cabo, la tarea debían ejecutarla los milicianos civiles.  Las verdaderas causas de esta defección nunca fueron del todo aclaradas,  solo se dijo que hubo falta de coordinación entre quienes habían sido designados para esta misión. También se dijo que hubo traidores.


Este error le permitió gobierno una rápida organización de las fuerzas leales y contribuyó considerablemente a la derrota de la revolución.

Otro error resultó la cantidad de municiones a disposición los rebeldes, se había calculado en mas de 500,000 tiros de Remintong y a la postre no se llego ni a la mitad de es cantidad. También se ha dicho que la confusión sobre la cantidad real de municiones fue obra del General Campos para hacer fracasar la  revolución.

Tampoco hubo coordinación con el accionar de la flota sublevada, a causa de falta de medio de comunicación, se había planificado hacerlo por globos, pero estos a la hora de                                                                                              necesitarlos no aparecieron.

                                    
“Yo asentí a las modificaciones del plan militar revolucionario, que en aquel momento supremo, me hizo el general de nuestro ejército, invocando la serie de argumentos referidos y otros por el estilo; y en consecuencia envié las intimaciones a los jefes de cuerpos de gobierno y el jefe de policía. Reconozco que fue un error de graves consecuencias, el haber aceptado yo estas modificaciones al plan militar combinado con todo acierto de antemano; pero como se trataba de operaciones de guerra, a las que el general del Ejército ponía tantas objeciones terminé por ceder. Para mí, el fracaso de la revolución consistió en no haberse ejecutado él plan militar hecho por la Junta Revolucionaria. Comprendiendo ahora la inmensa trascendencia que tuvo esa modificación del plan referido, veo que debí someter a una junta de guerra esa modificación tan radical del movimiento revolucionario, y no aceptar yo solo semejante responsabilidad.” (5)

Se instalaron cerca de cincuenta “cantones” además de las “barricadas,” en donde se concentraron 2.500 milicianos cívicos, con boinas blancas para distinguirse.
Los cantones llegaban al norte hasta la calle Paraguay (a tres cuadras del Parque de Artillería); por el sur llegaban hasta la calle Moreno, frente al Cuartel de Policía, a 8 cuadras del Parque; por el oeste llegaban a la calle Junín, a 7 cuadras del Parque, y por el este hasta Suipacha, a 4 cuadras; un área de unas 100 manzanas.


Los rebeldes levantaron "hospitales de sangre" en el frente. Entre los médicos y estudiantes de esos hospitales se destacaron; el Dr. Julio Fernández Villanueva -murió en la calle rescatando heridos-, la estudiante de medicina Elvira Rawson que fue la segunda mujer médica del país (la primera fue Cecilia Grierson -1889)


El general Levalle, jefe de las fuerzas leales al gobierno, organizó una gran fuerza integrada por caballería, infantería y policía, y partió de Retiro hacia el Parque de Artillería. Antes debieron cruzar la plaza Libertad, donde fue fuertemente atacado por los revolucionarios desde los cantones, las fuerzas del gobierno finalmente se dispersaron dejando unos 300 muertos y heridos.


El propio general Levalle fue arrojado de su cabalgadura; los cañones de los rebeldes bombardearon sistemáticamente las posiciones del gobierno.

Un batallón de revolucionarios comandados por el subteniente Balaguer decidió avanzar hacia la Plaza Libertad para ocuparla tomando posiciones. Enterado el general Campos dio otra insólita y controvertida orden al subteniente José Félix Uriburu; que informara al Tte. Balaguer la suspensión inmediata de la ofensiva y regresara al Parque.


Otra vez el general Campos facilitó el tiempo necesario a las tropas del gobierno para reorganizarse y ocupar la estratégica Plaza Libertad, donde Levalle instaló su cuartel general y Carlos Pellegrini su despacho. Roca, expectante, permanecía en Retiro.


Levalle después de ocupar la plaza Libertad se dirigió hasta ubicarse frente al cantón del Palacio Miro, uno de los mas fuertes, sobre la plaza Lavalle e hizo instalar cañones.

Dicha plaza se convirtió en el escenario principal de la batalla.

Las fuerzas leales al gobierno fueron completamente diezmadas.

En esas condiciones se hizo la noche y los combates prácticamente cesaron.

Ambos bandos aprovecharon la noche para consolidar posiciones y extender los cantones.
Entre los hechos insólitos y de inusitada violencia que acontecieron ese día en la plaza Lavalle, estuvo dado por la actitud de una prostituta, los hechos son narrados por un testigo presencial:


“Helena Dorcelé, una hermosa francesa que dirigía un grupo de prostitutas, fue detenida por un oficial de las fuerzas del gobierno al salir del Palacio Miró, (frente al teatro Colon en construcción). El oficial amenazándola, con fusilarla por colaborar con los rebeldes, la violó reiteradamente. Cuando se quedó dormido Helena Dorcelé lo apuñaló en el corazón, y luego le seccionó el pene que envolvió en un papel donde había escrito: "L’homme et la merde, la même chose" (6)


El 27 por la mañana una densa neblina cubría las calles de Buenos Aires.

Al amanecer Levalle volvió a ordenar un ataque de las tropas del gobierno contra las posiciones revolucionarias por la calle Talcahuano que llevaba al Parque de Artillería


El cantón ubicado en la esquina norte de la Plaza Lavalle (Córdoba y Talcahuano) fue el centro crucial del combate durante más de dos horas.

Las baterías de los rebeldes, definieron la lucha provocando gran cantidad de muertos entre las tropas leales al gobierno

El Coronel Espina, viendo ese resultado y desobedeciendo las órdenes de Campos, ordenó el contra ataque con el fin de posicionarse sobre el flanco izquierdo y atacar la Plaza Libertad.

La escaramuza fue cuerpo a cuerpo, a bayoneta calada, y casa por casa, con el apoyo de la artillería que golpeaba sobre las posiciones leales al gobierno.


A media mañana, cuando la batalla estaba en su apogeo y las fuerzas leales seriamente comprometidas sonaron clarines ordenando el cese del fuego.


Este hecho trae a mi memoria el caso de la ya ganada batalla de Vilcapugio cuando sin orden previa del jefe (Manuel Belgrano) sonaron clarines de retirada, lo que dio vuelta el resultado de una batalla que estaba ganada. (Ver: La mas gaucha de todas las batallas -EGH)


Momentos antes el General Campos había informado a la Junta Revolucionaria que las municiones se estaban acabando siendo menester una tregua, con la excusa de enterrar a los muertos, a fin de conseguir más municiones. Se trataba de una situación por demás extraña.

Reunida la Junta Revolucionaria sostuvo que dada las condiciones en que se encontraban las tropas leales al gobierno debía llevarse adelante un ataque decisivo de inmediato, pero el General Campos volvió a oponerse.

Los civiles de la Junta pensaron en deshacerse de Campos pero advirtieron que detrás de Campos podían irse todos los militares y aceptaron pedir la tregua.


El tiempo favorecía al gobierno, que estaba a la espera de nuevas tropas y artillería provenientes de las provincias.

Así se acordó entre Del Valle y Pellegrini una tregua de 24 horas “para enterrar muertos”.
Algunas personalidades, entre otras; Dardo Rocha (ex-gobernador de Buenos Aires), Luis Sáenz Peña (mas tarde presidente de la Nación), el general Benjamín Victorica (actuó en la Conquista del Desierto- verdadero exterminio de los indios de las regiones pampásica y patagónica), y Eduardo Madero (intendente de la ciudad de Buenos Aires) actuaron como mediadores durante la tregua.


La Junta Revolucionaria exigió como condiciones “sine qua non”; amnistía para todos los participantes y la renuncia del presidente. El armisticio se prolonga.

En principio el vicepresidente Carlos Pellegrini aceptó la propuesta, pues la renuncia del presidente Juárez Celman lo dejaba como presidente. Roca por su parte negociaba el alejamiento del vicepresidente también, pero Pellegrini no estaba dispuesto a renunciar.
Los cabildeos llevaron dos días de arduas negociaciones, el 29 se firmo la capitación en el Palacio Miro (Plaza Lavalle) estipulándose las condiciones y desarme de la tropa.
Algunos cantones continuaron la lucha, pese a la rendición, hasta la tarde del día 30 en que se produjo la ultima muerte de la revolución, el Tte. Manuel Urizar. 

Después de tres largos días de lucha en las calles de Buenos Aires la revolución es derrotada. El 29 se firma la capitulación, no habrá sanciones para los sublevados.

Las diversas fuentes no se han puesto de acuerdo sobre el numero de muertes durante la Revolución del 90, se habla en forma indiscriminada de 1.500 bajas sumando muertos y heridos.

“Entre el 29 de julio y el 3 de agosto los días son lúgubres y fríos. Las calles están silenciosas por el dolor de los muertos y por el estupor de un final inexplicable.” (7)

Juárez Celman está desautorizado. Roca (que no intervino activamente pero si entre bambalinas), Pellegrini y Levalle han reprimido, vencido al adversario y pactado con él.

En el Congreso, Manuel D. Pizarro pronuncia las palabras lapidarias: "La revolución está vencida, pero el gobierno está muerto".


La Asamblea Legislativa, presidida por Roca, pide la renuncia de Juárez Celman, que es aceptada por 22 votos contra 6; Juárez ha terminado su gobierno.
Carlos Pellegrini completará el período; el orden constitucional está a salvo.
Julio A. Roca asume el ministerio del interior y la jefatura del Partido Autonomista Nacional.


Lo mas importante de todo este proceso, punto de quiebre en la historia argentina, es que;

1) se generaron las ideas políticas que iban a influenciar la vida social-política argentina durante el siglo XX.
2) comenzó a plasmarse una compleja sociedad civil urbana, integrada por diferentes grupos sociales con demandas especificas; sindicatos obreros, modernos partidos políticos, las primeras cooperativas, etc., que demandaron, mas allá de sus reclamos sectoriales, una sociedad democrática.
3) se ha dicho que marcó el ingreso de la clase media argentina a la vida política.

4) se vio la inviabilidad de la toma del poder mediante revoluciones callejeras.


En el Cementerio de la Recoleta se levantó un panteón en memoria de los caídos en la Revolución del Parque, donde se encuentra enterrado Leandro Nicéforo Alem.


CONCLUSION


Bartolomé Mitre, para no comprometerse más allá de lo “aconsejable” en términos políticos, días antes de la revolución partió hacia Europa. Meses después a su regreso pactó con Roca, lo que provoca la fractura de la Unión Cívica y el nacimiento de la UCR.
Leandro Alem caudillo y líder de la revolución recriminado por sus partidarios en particular por Hipólito Irigoyen terminó suicidándose en 1896.

Poco tardara la oposición en caer en cuenta que solo se habían cambiado personas, el roquismo continua manejando a su antojo y arbitrio el país.


Unos años mas tarde la Unión Cívica Radical convoca al pueblo a la “abstención electoral”, política que perdurará por casi dos décadas.
Con esto la llamada “generación del 80” -”La República Liberal - 1880-1916”-   retuvo las riendas del poder hasta muy entrada la segunda década del siglo XX.

En 1898, vuelve Roca a ejercer la presidencia de la Nación.

Frente al movimiento obrero, Roca aplicará una política represiva, que consistió en el ataque a las concentraciones obreras y el dictado de leyes represivas, como la Ley 4144, conocida comúnmente como la Ley de Residencia, que permitía la expulsión del país de los activistas gremiales.


Si bien es cierto que el reclamo popular, expresado en la Revolución, había sido acallado, no dejaron de producirse alzamientos sociales.
La clase  trabajadora y las fuerzas  rurales de la producción  empezaban a  tomar conciencia de la

realidad social. Así se produce en el interior el alzamiento en 1893.


Sectores radicalizados de la Union Cívica comienzan a manifestarse por el abstencionismo en las elecciones mientras perdure el fraude, en tanto otro sector proponía continuar la lucha electoral; los “concurrencistas.

En 1892 se realizaron elecciones presidenciales que monumental fraude de por medio llevaron a   Luis Saenz Peña  a la  presidencia,   esto hizo   triunfar en  el  seno de la   Union

Cívica a los abstencionistas.   

"No derrocamos al gobierno de Juárez Celman para separar hombres y sustituirlos en el mando; lo derrocamos para devolver el gobierno al pueblo, a fin de que el pueblo lo reconstituya sobre la base de la voluntad nacional." (8)

En julio de 1893 Leandro Alem y Bernardo de Irigoyen trataron de convencer a Del Valle (ministro de interior) para que dé un golpe de estado y asuma el gobierno con el apoyo de la Unión Cívica, a lo que Del Valle se negó porque atentar contra el orden constitucional era un precedente de imprevisibles consecuencias.


Ante lo cual la Unión Cívica se lanzó a la lucha revolucionaria.


El 29 de julio de 1893 en la provincia de San Luis –región central oeste del país, tiene lugar la primer acción revolucionaria exclusivamente civil; los radicales dirigidos por Teófilo Sáa tomaron el cuartel de policía, e hicieron prisionero al gobernador Jacinto Videla, formando una junta revolucionaria de gobierno.

La revolución siguió con el levantamiento de Rosario, segunda ciudad en importancia del país (en la provincia de Santa Fe). Lisandro e la Torre dirigió el movimiento con hombres armados con bombas y fusiles aportado por militares que simpatizaban con la revolución, asaltaron la Jefatura de Policía y tomaron la ciudad.


La revolución pronto se extendió a toda la provincia incluida su capital; Santa Fe.


Allí Mariano Candioti, partidario de De La Torre, al frente de 300 hombres tomó los principales edificios del gobierno provincial expulsando a los miembros del gobierno y asumiendo el 30 de julio de 1893 como gobernador de la provincia.

El mismo día en Buenos Aires estalló la revolución que fue dirigida por Hipólito Yrigoyen y su hermano el coronel Martín Yrigoyen. Adhirieron a la revolución los habitantes de 88 municipios y nombraron a H. Yrigoyen, sobrino de Alem, gobernador de la provincia.

Irigoyen, dirigió el movimiento y coordinó las acciones de los 3.000 hombres que disponía, acantonado en Temperley (localidad del gran Buenos Aires), y designó gobernador de la provincial a Juan Carlos Belgrano.

Marcelo T. De Alvear fue designado Ministro de Obras Públicas del gobierno revolucionario.
El 10 de agosto ante el estado de insurrección la Cámara de Diputados de la Nación decidió la intervención de la provincia. El ministro del Interior (Del Valle) se reunió con H. Yrigoyen en la Plata (capital de la provincia) y amenazó con reprimir (lo que importaba un nuevo baño de sangre) si no deponían las armas; Yrigoyen disolvió el gobierno rebelde.

Pese a ello el estado de insurrección continua, el 14 de agosto estalló en la provincia de Corrientes (nordeste del país) otro movimiento, esta vez los radicales contaron con el apoyo de los liberales correntinos. Los rebeldes se apoderaron varias ciudades del interior de la provincia y el 22 tomaron la Capital.

El gobierno Nacional interviene la provincia de Corrientes.

En septiembre en la provincia de Tucumán (noroeste del país) los radicales se sublevan contra el gobierno de Prospero García. Los combates duran varios días hasta que el 20 los revolucionarios logran tomar la provincia. El gobierno nacional envía 1.200 soldados bajo el mando del general Francisco Bosch y de Carlos Pellegrini; los rebeldes deponen las armas y se normaliza la provincia.

Las sublevaciones se extendían por todas las provincias, pero por falta de coordinación entre los movimientos regionales y la eficaz acción represiva ordenada por el General Julio A. Roca y su ministro de Guerra y Marina, Benjamín Victorica, lograron derrotar la revolución , se procedió a la detención de Alem e Yrigoyen debió exiliarse en la Rca. del Uruguay.

Durante ese año de 1893 se produjo otra vez una aguda crisis económica.

Pero se diferenció de la crisis del 90, que había afectado fundamentalmente a las actividades urbanas (el comercio, la industria, y la actividad financiera).

La crisis del 93 afecto principalmente la producción rural, en ese año se produjo una importante baja en los precios internacionales de los granos.

Otra de las consecuencias de la revolución del 93 fue comienzo de la ruptura de las relaciones entre Alem y su sobrino H. Yrigoyen.


"Los radicales conservadores se irán con Don Bernardo de Irigoyen; otros radicales se harán socialistas o anarquistas; la canalla de Buenos Aires, dirigida por el pérfido traidor de mi sobrino Hipólito Yrigoyen, se irá con Roque Sáenz Peña y los radicales intransigentes nos iremos a la mismísima mierda" (9)

“Asqueado de la corrupción y el fraude del modelo conservador y sintiéndose impotente para enfrentarlo, decidió suicidarse el 1 de julio de 1896.” (10)

"Para vivir estéril, inútil y deprimido, es preferible morir. Sí, que se rompa pero que no se doble. He luchado de una manera indecible en estos últimos tiempos. ¡Cuánto bien ha podido hacer este partido, si no hubiesen promediado ciertas causas y ciertos factores!. No importa, ¡Todavía el radicalismo puede hacer mucho, pertenece principalmente a las nuevas generaciones. Ellas le dieron origen y ellas sabrán consumar la obra, deben consumarla! (11)

La muerte de Leandro N. Alem no acabó con el disenso en el seno de la Unión Cívica. El 6 septiembre se batieron a duelo en el Retiro Hipólito Yrigoyen y Lisandro De La Torre.

"El Partido Radical ha tenido en su seno una actitud hostil y perturbadora, la del señor Irigoyen, influencia oculta y perseverante que ha operado por lo mismo antes y después de la muerte del Doctor Alem, que destruye en estos instantes la gran política de la coalición, anteponiendo a los intereses del país y los intereses del partido, sentimientos pequeños e inconfesables." (12)


"Ante la ineficacia comprobada de la labor cívica electoral y el incumplimiento de las leyes y respetos públicos, es sagrado deber del patriotismo ejercitar el supremo recurso de la protesta armada a que han acudido casi todos los pueblos del mundo en el continuo batallar por la reparación de sus males y el respeto de sus derechos." (13).

Hipólito Irigoyen se mantuvo en la intransigencia abstencionista y revolucionaria; volvió a levantarse en armas en 1905 contra el gobierno conservador de Quintana. La revolución estallo en Buenos Aires, Mendoza, Rosario, Bahía Blanca y Córdoba (las cinco ciudades mas pobladas e importantes del país) La revolución fue aplastada por el ejercito Nacional. Pero fue cambiando la opinión de los líderes conservadores que vieron la necesidad de cambiar el sistema electoral por uno que permitiera la descompresión social, protagonizada por radicales, socialistas y anarquistas.

Con la revolución del 90 termina el primer y ultimo “Gran Conflicto Social” del siglo XIX


REFLECCION FINAL

La Revolución del 90 tiene en lo formal cierta similitud  con la caída de la presidencia de De La Rua.
Ambas originadas en gravísimas crisis financieras producto del gran endeudamiento, exterior e interior, de la Nación.

En ambas se usó el descontento y la consiguiente manifestación de  la clase media, para parodiar un “gatopardismo”.
Ambas llevaron el país a la paralización, inflación, caída de valores bursátiles, desvalorización de la tierra, desocupación y devaluación de la moneda.


Dejo en claro que los dos procesos tuvieron  muy distintos trámites.


Mientras el 90 trató de ser resuelto por una revolución cívico-militar (la primera en el país) la caída de De La Rua fue resuelta por un grupo de políticos corruptos encabezados por Eduardo Duhalde, que llevó a la Nación a caer en el mas grave acto de corrupción político visto en la historia Argentina y creo que en muy pocos estados del mundo; la violación del “orden jurídico”; anulación de los “contratos” públicos y privados, agravado por haberlos anulado con retroactividad, lo que importa la mas absoluta negación del mas elemental derecho jurídico.


Una sociedad sin orden jurídico carece de credibilidad, de desenvolvimiento económico y hasta de la “pax” interna que el estado debe procurar como mandato supremo de la sociedad. El estado no existe en una nación sin orden jurídico, toda vez que; el estado  es la nación política y jurídicamente organizada, sin ese ordenamiento solo tenemos tiranías o dictaduras.


Ese es el legado del post-justicialismo, sustentado en  una camarilla de corruptos enquistados en las esferas del poder.

CITAS


1 “Brasil e Argentina, un ensayo de historia comparada”: B. Fausto y F. Devoto (Ediçao 2004, Editora 34–

     Sao Paulo Brasil)
2 “El noventa”: Juan Palestra – (Editorial Hyspamerica)
3 Titular del diario El Nacional del día 3 de abril de 1890 -director B. Mitre-
4 “Discurso de Leandro N. Alem en el mitín del Frontón Buenos Aires -13 de abril de 1890-”
5 Extraído del “Informe sobre los acontecimientos” de Leandro N. Alem a la Junta de la Unión Cívica.

6 “Historias secretas de putas, musas y otras damas” : Juan Jacobo Bajarlía 1996
7 “Todo es historia”: Felix Luna
8 “Discursos”; Leandro N.Alem
9 “Carta a un amigo”; Leandro Alem en 1895:
10 “Las Revoluciones Radicales”; Felipe Piña
11 “Testamento político”: L. N. ALEM
12 “Renuncia al partido Radical:; Lisandro D e La Torre.
13 “Proclama Revolucionaria”: H. Yrigoyen


CAPITULO  II

ACLARATORIA


Conflictos  Sociales Argentinos 1880-1945” es un trabajo extraído (en su mayor parte)  de la “Historia Critica del Caos Argentino(EGH) -hoy en revisión y ampliación-


La presente  recopilación escrita a petición  de un grupo de foristas españoles fue publicada en una serie de artículos mensuales  durante  los año 2008/2009  en la revista Pax Celta (wordpress) en dos foros de historia (españoles) y con posterioridad a pedido del presidente de la Asociación Pensamiento  Penal   Argentino  ( Dr. Mario Juliano –  presidente de la  Cámara  Criminal   de  Necochea -  (Buenos Aires), fue publicada en el foro de esa asociación.-


Conteste con el pedido la obra tiene como objetivo el tratamiento  analítico de los conflictos  sociales despojados de toda problemática e ideología  política-económica


Por ello este trabajo trata los conflictos sociales argentinos con total prescindencia del análisis político-económico, esto es hasta donde se hace imprescindible tratar estos temas -política y economía- para ubicar en un contexto (espacio-tiempo) determinado cada conflicto, como así también poder discernir sobre sus causas y efectos.-


Los lectores americanos deberán tener presente que este trabajo estuvo en principio destinado a un publico (europeo) poco relacionado con nuestra historia, por ello -muchas veces  a lo largo del relato- me he visto precisado a aclarar hechos o personajes que a “priori” resultarían innecesarios, para un lector avezado en nuestra historia.

Toma del dia 21/junio/1880 ; esquina de Lavalle y Talcahuano - frente al Parque de Artilleria - 

  Fotografia publicada por www.revisionistas.com.ar

Antonio Berni - nació en 1905 en Rosario -Santa Fe- si bien  es cierto que  sus primeras obras fueron típicas del  impresionismo y del paisajismo,  luego adhirió al surrealismo.  Dentro de esta corriente sus obras no encuadran con el “automatismo” de Miro ni en el ”onirismo” de Dali, mas bien tomó la pintura De Chirico  pero con una impronta propia. Fallecio en Buenos Aires en 1981. Fotografia publicada por www.rsandres.wordpress.com

                                             LA Iª REPUBLICA LIBERAL

                                              CONFLICTOS EN EL SIGLO  XIX



LA  REVOLUCION DEL PARQUE - 1890 -


ANTECEDENTES

Después de la batalla de Caseros, donde encontraron su fin la tiranía de Juan Manuel de Rosas y la larga y cruenta lucha entre federales y unitarios por la organización definitiva de la Nación, en los ideales de la “Joven generación de Mayo” comenzó otra gesta; el perfil de Nación que se deseaba para la Argentina.


Fruto del pensamiento de esta “nueva generación” fue la organización política y jurídica del país, inspirada en las ideas de Juan B. Alberdi (autor de “Las Bases” para la constitución nacional), José Maria Gutiérrez, Vicente Fidel López, José Hernández, Esteban Echeverría (autor del “Dogma Socialista”) y Dalmacio Vélez Sarsfield (autor del Código Civil inspirado en el Código Francés –de N. Bonaparte), Bernardo de Irigoyen, entre otros.
Pronto, en los albores nomás de la nueva república, se generó otro problema; la federalización de Buenos Aires, como capital del estado, a la que la provincia de Buenos se oponía. Fundamentalmente se negaba a aceptar la federalización de la aduana del puerto de Buenos Aires, cuyos ingresos habían favorecido, hasta ese entonces, a ese estado provincial.


Esto devino en una nueva lucha armada que obligó a instalar la sede del gobierno nacional en la ciudad de Paraná (provincia de Entre Ríos) durante dos periodos presidenciales; el de Justo J. de Urquiza y el de Santiago Derqui, estableciendo la principal aduana federal en el puerto de Santa Fe de la Vera Cruz (provincia de Santa Fe).

Esta nueva discordia seguía la senda marcada hasta ese entonces en luchas intestinas –verdadera “guerra-civil”-   manteniendo el carácter político-militar.

La batalla (que Urquiza entregó sin combatir) de Pavón -1861- y la vergonzosa derrota de Mitre en la batalla de La Verde, fueron los últimos enfrentamientos políticos-militares por la organización nacional.


En La Verde Mitre  al frente de un ejercito de 5.500 soldados fue derrotado por una partida de 890 soldados al mando del Coronel Jose Indalecio Arias, las bajas en las filas mitristas fueron  1.000 hombres y  menos de 50 bajas en las de Arias.

En esta acción  perdieron la vida ademas de varios oficiales superiores el coronel Francisco Borges –abuelo del escritor Jorge Luis Borges- que militaba en  las filas mitristas.-


En  1855 después de prometer a la legislatura de la provincia que acabaría con  las “vaquerías” que venían practicando los indios pampas asolando las estancias y previa armado de un expedición militar a la Pampa con artillería incluida partió a combatir prometiendo rescatar hasta las “colas de las vacas”. El 31 de mayo de 1855 en Sierra chica se enfrentó con los “pampas”...bueno no solo regresó sin “colas” y sin  “vacas”, también perdió toda los fusiles y  cañones que haba llevado.


El historiador venezolano Blanco Fombona definió al general  Don Bartolome Mitre con esta dura, pero definitoria sentencia;  “Si Mitre fue enano como político, y pequeño como poeta, resulta microscópico como militar.” Mitre tiene una “infausta condecoración”;  jamas ciño un laurel en su frente, fue el único general argentino de su época que nunca gano una batalla.


Bien dejando al “General” bajo la aguda lengua de Belisario Roldán, que le dijo un día,  a la hora de   siesta en pleno estío porteño, ante la decisión de publicar la segunda parte de la traducción del DANTE; “Muy bien mi general... jódalo a gringo de mierda”, sigo con el tema central.


Después de la defección de Urquiza en la batalla de Pavón  (entre las fuerzas federales -el interior del país- y las de la provincia de Buenos Aires), quedo resuelto el pleito. (HISTORIA CRITICA DEL CAOS ARGENTINO Capitulo III - Pavon: tumba del federalismo argentino EGH)


Buenos Aires se reservó una serie de prerrogativas como; emitir moneda propia, tener su propio Correo postal y la indemnización por la federalización de la ciudad de Buenos Aires y su puerto.


La política Argentina quedaba en manos de dos partidos; el Liberal y el partido Autonomista, a los que el pueblo dio en llamar; “crudos” y “cocidos”.


Los liberales eran liderados por B. Mitre y D. F. Sarmiento los, Autonomistas  por Adolfo Alsina, cofundador con Avellaneda del Partido Autonomista Nacional (PAN).


La Nación había definido su perfil,e ingresó después de Pavón (formalmente en la presidencia de Mitre)  a la órbita del imperio Británico, Urquiza fué un importante “factotum” en ese negocio.-


Al comenzar la última década del siglo XIX se produce en la joven república (se había Constitución en 1852) el primer intento  revolucionario de carácter eminentemente social; La Revolución del 1890, (conocida también como la Revolución del Parque) fue una insurrección cívico-militar propulsada por la Unión Cívica,liderada por Leandro Niceforo Alem, “caudillo” “alsinista” (partidario de Adolfo Alsina –ex vicepresidente de Domingo F. Sarmiento).
El “caudillaje” político de masas en la Argentina es de hondo arraigo en el seno del pueblo del que aun hoy no ha sabido desprenderse.

Si bien es cierto que (a modo de ver) no hay una  única causa para explicar esta revolución, en principio se atribuyó fundamentalmente a la nefasta política de Juárez Celman.

Este  había sucedido en la presidencia de la nación a Julio A. Roca en 1886, pero a diferencia de Roca, al  gobierno de Celman se le imputaron graves cargos de corrupción y autoritarismo, además de ineptitud en los funcionarios que lo acompañaban en el poder.

Mal manejo de la finanzas y una desprolija política en la privatización de servicios públicos.


LA CRISIS ECONOMICA EUROPEA


En 1889 una gran convulsión social sacudía la república. La grave crisis económica-financiera originada en un gran endeudamiento externo e interno, que se había prolongado por dos años, fue causa de una vertiginosa suba de precios, con brusca caída de los salarios, y desocupación –fenómeno que hace su entrada en vida laboral del país, que hasta entonces no había conocido este flagelo- y una escalada de huelgas como no se había visto antes.


Todo esto al menos se esgrimió y sirvió como razón suficiente para provocar la salida de Juarez Celman del gobierno. Aunque también como podrán ver que hubo (según mi opinión) otras razones, como verán mas adelante.


Entre 1893 y 1898 (finales del siglo XIX) transcurre la primer gran crisis financiera –de ondas raíces económicas- del capitalismo industrial europeo y el crac en el imperio británico cuya economía que representaba el 9% del PBI  mundial.

La solución de la crisis originada en la ultima revolución industrial del siglo XIX  entra en contradicción cuando desde la política se incrementa la explotación de los trabajadores, y se niegan demandas laborales y reivindicaciones sociales.


Es cuando Bismarc (el canciller de hierro) propone a Guillermo I garantizar mas beneficios a los trabajadores a fin de evitar que el proletariado alemán  provocara otra  “ commune de Paris”.

La propuesta de Bismarc fue bien recibida por los países industriales de Europa y “la seguridad social fue el gran catalizador de la crisis en el sistema económico imperante.-


“Nos dois paìses, a vulnerabilidade externa foi un componente significativo das crisis financeiras. Duas crises são exemplares, tengo ocorrido em una curta seqüência, na Argentina é a seguir no Brasil .A primeira delas e a chamada crise da Casa Baring, que explodiu na Argentina em octubro de 1890 a segunda surgio no Brasil, a partir de 1891, após a euforia de Encilhamento.” (1) 

Tal la definición de un historiador brasileiro, fue la proyección de la crisis, en un mundo dependiente del industrialismo -basado en la división internacional del trabajo- y del capitalismo financiero.


La crisis financiera en Argentina,  extendida a Brasil, -en realidad a toda América- fue el fiel reflejo o coletazo de la crisis económica-financiera Europea.

Tal como escribí  “ut supra” –según versión oficial de nuestra historia- la causa de la revolución fue ; el desastroso gobierno de Juárez Celman, que había colocado al país al borde de la quiebra; el peso frente al oro sufrió una vertiginosa caída, y la crisis que comenzó  en el sector financiero pronto fue arrastrada a la producción; lo que hizo detener el crecimiento y mermar el consumo, los saldos del comercio exterior resultaron negativos”.


Los títulos de la deuda pública se desplomaron bruscamente mientras en la bolsa caían los valores, antes, mejor cotizados.

Los Bancos, ante el retiro de los depósitos por parte de los ahorristas, restringieron los créditos, lo que paró la producción y la tierra comenzó a perder su valor.


El pueblo trabajador fue el que más la sufrió, como siempre en los momentos de crisis económica-financiera, sus sueldos estaban congelados, la inflación avanzaba, comenzaron las primeras  huelgas y la desocupación hacia estragos en la clase trabajadora.

Si bien Juárez Celman no podía evitar la crisis –coletazo de la europea-, si intentó al menos en proyecto paliarla y sacar al país de la peligrosa órbita inglesa, aunque en verdad lo hizo tarde, al final (1889) y con un equipo de ineptos y corruptos.


Así su situación política se agravó cuando se propuso finalizar con el monopolio ingles  en  nuevas concesiones ferroviarias, acabar con los privilegios que tenían los ferrocarriles  ingleses, abolir la garantía en oro a las inversiones británicas, no recurrir mas al endeudamiento exclusivo con bancos ingleses, y fundamentalmente decidió y llevó a la practica;  pagar los empréstitos con bancos extranjeros en moneda argentina, y exigiendo en cambio el pago de los derechos de exportación e importación en oro.


Todas estas medidas, que tomadas en otro contexto, hubieran contribuido a cimentar un verdadero desarrollo de las fuerzas productivas (industriales), que nos hubieran sacado de la dependencia del imperio británico, no podían  asegurara resultado positivo alguno toda vez que nada de lo dicho fue planificado, ni se plantearon pautas programáticas, el circulo que lo rodeaba era incapaz de ello,fue mas bien en una fantasiosa expresión de deseo que en un objetivo concreto ; Juarez Celman debía ser destituido.-


También desde los medios se divulgó un  escandaloso fraude electoral, que dio el triunfo al Partido Autonomista Nacional, esto constituyó la gota que rebalsa el vaso, y coadyuvó a desatar el temporal político-social del 90.


Ante la grave crisis social -y también política por las amenazadas de Juarez Celman-  los verdaderos golpistas (que actuaban entre “bambalinas”) dejaron la protesta social en manos de la Unión Cívica, liderada por Leandro Alem, Bartolomé Mitre, Aristóbulo del Valle, Bernardo de Irigoyen y Francisco Barroetaveña, fueron las voces cantante -la cara visible- de la revolucion para derrocar al gobierno de Juárez Celman y acceder al poder, y aunque fueron derrotados, lo que estaba previsto por verdaderos artífices (Roca- Pellegrini), de hecho en este aspecto –la caída de Celman- consiguieron su propósito. Juarez Celman cayó.

Mitre pactó con Roca y así se fortaleció nuestro rumbo en lo geo-político; dependencia inglesa, auto-administrada.-

Esquema de las Acciones de la Revolución de 1880  Sobre mapa del atlas general de la Rca Argentina , Carlos Beyer, Estrada y Cía, Buenos Aires, 1888 - Publicado por www.commons.wikipedia.org  - Quijav -


LA Iª REPUBLICA LIBERAL


CONFLICTOS EN EL SIGLO XX


INTRODUCCION

Este periodo de nuestra historia conocido con el nombre de “La República Liberal” se inicia después de la batalla de Pavón con la presidencia de Bartolomé Mitre en 1862 y culmina con la presidencia de Victorino De La Plaza en 1916, abarcando más de medio siglo de nuestra historia.


En esta, llamémosla, “era política”  nuestro país vivió la gloria y ocaso de la llamada generación del 80, que cimentó las bases de un exitoso estado que nos llevó a ser la octava economía del mundo. Nos sacó del atraso, de la inercia, de la desidia, de la siesta colonial.


Después de La Verde, tal como escribí, superamos el “caudillismo feudal”, incluido el ultimo intento; el “Unicato” del burrito cordobés, la idea republicana siguió marcando el perfil y el rumbo, ya lo escribí; insertos en la dependencia económica del Brithis Empire.  


Los gobiernos que supieron moverse dentro de este rumbo tuvieron éxito,  los que con buenas intensiones quisieron sacarnos del rumbo sin prevenir costos y sin visión para modificar el rumbo nos llevaron inexorablemente al fracaso; Yrigoyen, Perón,  Kirchner,....  (Duhalde fue el Uriburu sin gorra del siglo XXI).


Después del asesinato del ultimo “caudillo” federal (Vicente Ángel Peñaloza en 1863) y la salida de la escena política del caudillo Felipe Varela, la Argentina vivió una época de tranquilidad político-militar hasta 1930, solo alterada por la llamada guerra de la Triple Alianza –Argentina, Brasil y Uruguay- contra el ultimo caudillo que resistía la dominación del imperio Ingles en la cuenca del Río de la Plata; Francisco Solano López; dictador del Paraguay.

Narré en capitulo anterior los conflictos sociales acaecidos durante el gobierno de Juárez Celman que culminaron con el gran estallido social de 1890 y los coletazos 91/92/93 que describimos también en el capitulo I durante los gobiernos de Pellegrini y Sáenz Peña. Con ellos termino el siglo XIX.


La Argentina durante los últimos 20 de ese siglo se había transformado rápida y sustancialmente, no solo en lo político sino en lo económico y en lo social.

En lo político después de la batalla de Pavón, quedaron definidos el perfil y el rumbo que tomaría la Nación.

El perfil fue la puesta en practica de los ideales de la Joven Generación de Mayo que pueden resumirse estas palabras:

“Solo la razón colectiva es soberana, no la voluntad colectiva.

La voluntad colectiva es ciega, caprichosa, irracional; la voluntad quiere, la razón examina, pesa, decide.

De aquí resulta que la soberanía del pueblo solo puede residir en la razón del pueblo , y que solo es llamada a ejercer la parte sensata y racional de la comunidad social.

La parte ignorante queda bajo la tutela y salvaguarda de la Ley dictada por el consentimiento uniforme del pueblo racional.

La democracia pues, no es el despotismo absoluto de las masas, ni de las mayorías; es el regimiento de la razón.

La soberanía es el acto más grande y solemne de la razón de un pueblo. ¿Como podrán concurrir a ese acto los que no conocen su importancia? ¿Los que por falta de luces son incapaces discernir el bien del mal en materia de negocios públicos? ¿Los que como ignorantes que son de lo que podría convenir, no tiene opinión propia y están por consiguiente expuestos a ceder a las sugestiones de los mal intencionados? ¿Los que por su voto imprudente podrían comprometer la libertad de la patria y la existencia de la sociedad? ¿Cómo podrá concurrir a los actos soberanos el que no tiene capacidad e independencia?

Para emancipar las masas ignorantes y abrirles el camino de la soberanía, es preciso educarlas. Las masas no tiene sino instinto: son mas sensibles que racionales; quieren el bien y no saben donde se halla; desean ser libres y no conocen la senda de la libertad” (“Dogma Socialista” – Esteban Echeverría)


El rumbo fue la entrada del país a la órbita del imperio británico; alianza irrestricta con la corona Inglesa, bajo cuyo “amparo” viviríamos hasta 1943; mas de 70 años, con un quiebre de 1928 a 1929.

Después de la PGM (primera guerra) comienza a perfilarse EEUU como la potencia del mundo. Inglaterra tiene que avenirse al “nuevo futuro amo” y a regañadientes acepta el intercambio “trilateral” en nuestra relaciones comerciales, el establecimiento de frigoríficos y un cupo en el comercio de carnes.


El país quedo en manos de dos partidos el Liberal (los “cocidos”) y el Nacional (los “crudos”) y salvo algunas reyertas que culminaron en conflictos armados locales y de menor envergadura, hacia 1870 se podía decir que el país había logrado la pacificación definitiva, desde el punto de vista político-militar.


Después de la federalización de Buenos Aires 1880, la supresión de las Guardias Nacionales (base del poder militar provincial), el ordenamiento de los tribunales Nacionales, la creación del Código de Procedimientos Civil y la Ley 1130 de unificación monetaria (hasta ese entonces el Banco de la provincia de Buenos Aires emitía su propia moneda), la creación del Registro Civil y la ley de educación 1420,  el país quedo institucionalmente normalizado.


En lo demográfico paso de ser un país desierto con 1.700.000 habitantes en 1870 (200.00 extranjeros -12%) a 8.000.000 habitantes para el centenario en 1910.

Con el aporte de importantes masas migratorias mayoritariamente de españoles e italianos. Para 1895 los inmigrantes extranjeros representaban el 25% de la población total y en 1914 el 30%.


“La inmigración fue predominantemente de origen latino: español e italiano. La agrupación de las colectividades insinuaba ya la aparición de grupos marginales.
A medida que se constituía ese impreciso sector de inmigrantes e hijos de inmigrantes, la clase dirigente criolla comenzó a considerarse como una aristocracia, a hablar de su estirpe y a acrecentar los privilegios que la prosperidad le otorgaba sin mucho esfuerzo. Despreció al humilde inmigrante que venía de los países pobres de Europa.
La inmigración ayudó; al crecimiento en gran escala de la población, a la propagación del socialismo y el anarquismo (por los inmigrantes llegados con formaciones políticas)y la creación de sindicatos.

La actividad de los anarquistas llevaron a generar leyes como la Ley de Residencia de 1902.

La gran masa de inmigrantes también llevo a la creación de conventillos que eran grandes mansiones coloniales en ruinas; y el incipiente desarrollo de una nueva actividad, desconocida en nuestro medio; la prostitución.” (M.E. Mazzotta)

En el transporte, la red ferroviaria que en 1874 tenía una extensión de 1.331 km, llego en 1900 a los 16.563 km. llegando a todas las capitales provinciales, pero especialmente a la región agrícola; pampa húmeda. Para 1916 el ferrocarril tenia una extensión de 33.955 Km. y ocupaban el tercer lugar en América (después de EEUU y Canadá) en extensión y el décimo en el mundo.

En lo económico; se paso de una “economía domestica”, ejercitada durante la “larga siesta colonial”, a una “economía capitalista de mercado” sustentada en la división internacional del trabajo. El trigo pasó a ser el “oro verde” que pagaría gran parte de la abultada deuda externa.


De 300.000 tn. que se produjeron en 1887 se pasó a mas de 1.000.000 tn. en 1893 y a 20.000.000 tn. en 1914. A partir de 1900 se sumo la carne, que encontró en la industria del frió, un enorme medio de expansión y paso a ser el segundo producto de exportación, que hasta entonces ocupaba la lana (Francia era el principal comprador).


En lo ideológico la República Liberal fue “positivista”, Augusto Comte fue el “gran maestro” del pensamiento político-filosófico de esa era.

En lo social se definió “individualista”; por estar apegada a ello no solo las elites dirigentes sino todos los estratos sociales nativos; el “gaucho” fue el arquetipo de ese individualismo costumbrista y profundamente arraigado en todos los estratos sociales, como parte del mentado; “legado español”.


LOS PRIMEROS CONFLICTOS DEL SIGLO XX

La Huelga de 1902  El movimiento obrero reacciona enérgicamente y decreta a través de FOA (Federación Obrera Argentina) la primera huelga general de historia Argentina.
Los socialistas se opusieron a esa medida por ser un acto que no guardaba relación con los reclamos y cerraba las puertas a toda negociación.
Esto devino en la ruptura de la central sindical; la FOA continuo en manos anarquistas y los socialistas fundaron la UGT. (Unión general de trabajadores)
La huelga  fue acatada por una importante cantidad de gremios que paralizaron establecimientos fabriles y puertos.


El gobierno (Julio A. Roca II presidencia) decretó el estado de sitio y reprimió violentamente las manifestaciones callejeras y se realizaron redadas sobre las barricadas obreras.

Se detuvo gran cantidad de activistas; a los argentinos se los encarceló y a los extranjeros se les aplico la flamante Ley de Residencia, expulsándolos a sus países de origen.

La Marcha del 1° de Mayo de 1904. La FOA cambio su denominación por FORA y el 1° de mayo de ese año convoco a un acto en la plaza Manzini. Iniciada la marcha en varias columnas  se inicio la represión policial que arrojo un saldo de 40 muertos.

Esta vez se unieron las dos centrales sindicales decretaron una huelga general y pidieron el procesamiento de los responsables de la masacre.


El reclamo llega al parlamento llevado por el diputado socialista Alfredo Palacios y es llamado el ministro de interior Joaquín V. Gonzáles quien cierra toda puerta a la investigación diciendo que; “esas muertes tiene como mortaja la impunidad del silencio”.
La Revolución de 1905 Ese año los radicales producen un nuevo movimiento revolucionario cuyo estallido fue simultáneo en Córdoba, Mendoza, Santa Fe y Bahía blanca, fueron junto con el de 1890 los que más significación tuvieron por su magnitud, sus resultados fueron: en Santa Fe hacen peligrar al gobierno local, en Mendoza deponen al gobernador y en Bahía Blanca las tropas sublevadas inician un avance hacia Buenos Aires.


Pero el gran suceso se produce en Córdoba donde los revolucionarios radicales toman prisioneros a un grupo de hombres del régimen que estaban veraneando.

El gobierno presidido por Manuel de Quintana decretó el estado de sitio en todo el país.


Este nuevo intento revolucionario tuvo igual fin que los anteriores producidos por los radicales bajo el liderazgo de Hipólito Yrigoyen y si bien fueron derrotados pusieron en alerta a la elite liberal sobre el cambio que reclamaban en el orden político social.

Pese al estado de sitio las centrales sindicales deciden una nueva marcha y concentración, en conmemoración del 1 de mayo. El acto se lleva a cabo en la plaza del Parque de Artillería (frente al teatro Colon), que vuelve a ser reprimida con violencia por el jefe de Policía Ramón Falcón quien ordena la carga de un escuadrón de caballería policial sobre los manifestantes, mientras un escuadrón de infantería los ataca sobre otro frente. En la plaza quedan 4 muertos 50 heridos y cientos de detenidos.


La Huelga de los Inquilinos. En 1907 se produce un hecho insólito (desconocido en nuestro medio, hasta ese entonces); la huelga de los inquilinos. Esta histórica huelga, movilizo a los inquilinos de vivienda familiares y al personal de trabajo domestico que organizados gremialmente reaccionaron contra el abuso de los precios de los alquileres.
Los habitantes de los inquilinatos de Buenos Aires, Rosario, La Plata y Bahía Blanca, Avellaneda, Corrientes y Lomas de Zamora decidieron no pagar sus alquileres frente al aumento desmedido aplicado por los propietarios, además por las pésimas condiciones de vida en los inquilinatos; conocidos como conventillos. Este nombre, deviene de una irónica expresión española; convento, como sinónimo de “prostíbulo”, y se uso para designar a las casas que alquilaban cuartos a inmigrantes.

El crecimiento urbano no acompañó la demanda de viviendas de la gran masa de inmigrantes y así nació el conventillo. Las familias tradicionales que habitaban la zona sur, después de la epidemia de la fiebre amarilla se mudaron a la zona norte de la ciudad quedando grandes casas deshabitadas, lo que permitió alojar a numerosas familias de inmigrantes hacinados en los obsoletos caserones de la zona sur.

El abusivo precio de los alquileres, el hacinamiento, la falta de servicios sanitarios y la pobreza sin demasiada esperanza hicieron posible esta única huelga, de inquilinos en nuestro país, de las masas migratorias y sus descendientes.

El conventillo ; el patio del conventillo fue sede de reclamos y un ámbito de sociabilidad. Allí se forjaban nuevas familias y, a veces, ocurrían dramas pasionales. En sus fiestas nació el tango y el sainete. Hasta mediados de 1880 no hubo agua potable en la ciudad. Los conventillos eran abastecidos por carros de aguateros, situación que se volvía intolerable en los meses de verano. No había cloacas. Tanto el retrete como el lavabo eran comunes. Había, en los barrios de Once y La Boca, un servicio cada diez cuartos aproximadamente.
Esta situación provocaba epidemias como el cólera, la fiebre amarilla, el paludismo, los parásitos y las infecciones. En algunos casos había cocinas comunes, pero lo más frecuente era que se cocinara en los cuartos. También se destinaban a la cocina los rincones del patio. En cada cuarto había un calentador a alcohol o aceite que se colocaba en la puerta para que los olores fueran al patio. Si la pieza estaba en la galería superior, se lo ubicaba en el pasillo, lo cual generaba grandes discusiones por obstruir el paso.
El alto precio de los alquileres fue convirtiendo a los conventillos porteños en focos de conflicto Los cobradores debían pasar a cobrar custodiados por la Policía. El inquilino moroso era desalojado por la fuerza pública. Los muebles se subían al carro municipal para trasportarlos a un depósito. En el camino se manifestaba la solidaridad de clase; los desalojos solían terminar en batallas campales contra la policía. (*)


El 13 de setiembre de 1907 comenzó en la Capital Federal la huelga más numerosa de la época: más de cien mil inquilinos atrincherados en piezas y patios de los conventillos. Durante dos meses lucharon, entre otras reivindicaciones, por la reducción del 30 por ciento en el precio de los alquileres de las miserables piezas que habitaban.

Los inquilinos (anarquistas, socialistas, y luchadores sindicales) impulsaron la designación de delegados por conventillo y crearon una dirección centralizada: el comité central de la Liga de Lucha Contra los Altos Alquileres e Impuestos.


Los protagonistas de estas jornadas fueron las mujeres y los niños que organizaron multitudinarias marchas portando escobas con las que se proponían “barrer la injusticia”, fue conocida como la marcha de las escobas.


En Bahía Blanca (en puerto Ingeniero White) los inquilinos organizaron una marcha de protesta que finalizo con 6 muertos y 24 heridos. Los sindicatos en protesta paralizaron el país durante dos días.

En Buenos Aires la represión policial no se hizo esperar y comenzaron los desalojos. En la Capital estuvieron a cargo del jefe de Policía, Coronel Ramón Lorenzo Falcón, quien desalojó a las familias obreras en las madrugadas del crudo invierno de 1907 con la ayuda del cuerpo de bomberos.

El gremio de los carreros se puso a disposición de los desalojados para trasladar a las familias a los campamentos organizados por los sindicatos anarquistas. Docenas de familias se re-ubicaron en piezas compartidas con vecinos. Otros se instalaron en plazas y en huecos de la ciudad. Hasta en la Plaza de Mayo hubo colchones más de una noche.

Hubo cárcel para muchos dirigentes y para los extranjeros la Ley de Residencia, que autorizaba la expulsión de todo extranjero "revoltoso" regresándolo a su país natal.
Los huelguistas, que no pudieron lograr su justo reclamo; la rebaja de los alquileres, consiguieron en cambio llamar la atención del Gobierno (presidente; José Figueroa Alcorta) y de la sociedad toda sobre las dramáticas condiciones de vida de la mayoría de la población.

La Semana Roja El 1° de mayo de 1909 la FORA organizó una nueva concentración de sus afiliados esta vez en plaza Lórea, mientras los socialistas (UGT) lo hicieron en la plaza Constitución. El acto de la FORA (anarquistas) fue violentamente reprimido. El operativo policial, dirigido por el jefe Cnel. Ramón Falcón arrojo un saldo de 12 muertos y más de 80 heridos.
Las centrales de los trabajadores (FORA, CORA, UGT y otros sindicatos menores) reaccionaron organizando una huelga general que duro una semana, conocida en la historia como “La Semana Roja” durante la cual se produjeron incidentes y duros enfrentamientos.


Las mencionadas organizaciones obreras constituyeron un Comité Central y declararon; "Una huelga general por tiempo indeterminado a partir del lunes 3 y hasta tanto no se consiga la libertad de los compañeros detenidos y la apertura de los locales obreros" y a través de la cual " aconseja  muy  insistentemente  a todos  los  obreros que a fin de  garantizar el mejor  éxito  del  movimiento se preocupen de vigilar los talleres y fábricas respectivas, impidiendo de todas maneras la concurrencia al trabajo de un solo operario." (C. C. de la FAA)

La "semana roja" comenzó con una marcha de 60 mil trabajadores acompañando los féretros de los obreros asesinados hasta el cementerio de la Chacarita que fueron duramente reprimidos por la policía. Más de 220 mil obreros abandonaron sus lugares de trabajo paralizando todo el país, las fábricas cerraron el puerto inactivo y los ferrocarriles parados.


La semana finalizó cuando el gobierno (presidente José Figueroa Alcorta) hizo lugar a los reclamos de los huelguistas; libertad a los obreros presos, apertura de los locales sindicales y abolición de leyes penales restrictivas de la libertad sindical.

Pero confirmó al coronel Falcón como jefe de Policía Federal, no haciendo lugar al pedido de sancionarlo y separarlo del cargo.

La importancia histórica de la Semana Roja, reside en que fue la primera vez que un gobierno Argentino tuvo que sentarse a negociar con las organizaciones obreras; FORA, CORA, UGT. Se había terminado los tiempos del desconcierto de estas organizaciones, el estado nacional tomaba conciencia de la magnitud e importancia del movimiento sindical por primera vez.

En noviembre de 1909 un joven (17 años) anarquista de nacionalidad ruso; Simón Radowitzky asesino de un balazo al coronel José Ramón Falcón mientras circulaba en un automóvil descubierto por las calles de Buenos Aires.


Tras el atentado el gobierno decreta el estado de sitio y detiene a varios dirigentes sindicalistas. Grupos nacionalistas atacan locales sindicales e incendian las imprentas de los diarios anarquistas La Vanguardia y La Protesta.

En 1910 el gobierno argentino se preparaba para celebrar el centenario de la revolución de Mayo de 1810, habían sido invitados presidentes europeos y americanos además de algunas “testas coronadas” de Europa, se organizaron: una feria mundial, grandes desfiles, fiestas y espectáculos; Isadora Duncan bailaría el Himno Nacional con la bandera Argentina por todo vestuario.


Era más que evidente que no se podía permitir (ante la culta Europa) el grotesco espectáculo de manifestaciones de protestas y huelgas. En ese entendido ya no le quedan dudas al gobierno de Alcorta de que la represión debía ser sistemática y efectiva.


Ante la inminente amenaza de las centrales anarquistas FORA y CORA el gobierno volvió a instaurar el Estado de Sitio, clausuro los locales sindicales, se detuvo a los periodistas de la prensa anarquista y se dicto la Ley de “Defensa Social”, que controlaba el ingreso de inmigrantes, prohibía toda propaganda anarquista, como también las reuniones políticas, imponiendo la pena de muerte por provocar desorden publico, sabotaje, incitación a la huelga o insulto a las autoridades nacionales.


El Grito de Alcorta. Como dije en la introducción el país se había embarcado en grandes transformaciones que modificaron sustancialmente su economía, su demografía y su política.


Pero pocos o nulos fueron los cambios, desde el punto de vista social, que se produjeron en sector rural; columna vertebral de la economía de la nueva Argentina.

En un principio ante la falta de mano de obra, agricultores, se los atrajo ofreciendo la propiedad de la tierra (pequeñas áreas) mediante el régimen de “colonias”.


Este régimen consistía parcelar grandes extensiones de tierra y ceder las parcelas a los inmigrantes, que pagarían un precio preferencial con el fruto de sus cosechas. Casi todas eran tierras públicas.


Este proceso fue temprano (iniciado en los albores de la Organización Nacional) y los intentos validos pero insuficientes de colonización expresados en la enfiteusis de Rivadavia y en proyectos y leyes de los presidentes Sarmiento y Avellaneda no llego a cumplir su cometido, para 1880 alcanzo su punto mas alto.


En la década de 1890 comenzó a caer desuso, la inmensa mayoría de los colonos no terminaban nunca de pagar sus parcelas; lo que no convenía a ninguna parte. Además ahora las grandes extensiones de tierras en poder de los nuevos terratenientes (beneficiados con la entrega de tierras “usurpadas” o “recuperadas” de los indios) y la importante mano de obra (producto de la escalada inmigratoria) ofreció mejor negocio a los latifundistas; el “arrendamiento”, “aparcería” y “mediería”.

En este contexto pudo la agricultura extenderse rápidamente a toda la pampa húmeda. En 1895 el 60,% de la tierra era explotada por sus dueños, el 30,% por arrendatarios y el 8% por medieros, para 1912 las tierras explotadas por arrendatarios en Buenos Aires eran mas del 70 %, y en Santa Fe mas del 80%. En la región maicera (Santa Fe–Cordoba) el porcentaje era mayor aun. El pico de la crisis se produjo en 1911 ante el fracaso de la cosecha de maíz que de 4,5 millones de tn. cayo a 700 mil tn. a lo que se sumo la baja de los precios internacionales; el maíz cayo de 2,54 pesos oro a 2,14 y el trigo de 4,30 a 3,68.

Este fuerte impacto en las finanzas de los arrendatarios, que debían pagar altos precios por el alquiler de las tierras, fue la causa principal de la crisis rural que llevo al Grito de Alcorta.


En cuanto a la duración de los contratos de arrendamiento era habitualmente de corta duración, lo que no daba lugar a recuperarse de una mala cosecha o baja de precios. Los arrendatarios vivían permanentemente endeudados con los bancos y sus arrendantes. El 55% de los contratos tenían una vigencia de menos de tres años y solo el 10% llegaba a los cinco años.

Los chacareros disconformes con los aumentos de los arrendamientos, las condiciones desiguales de comercialización y la imposibilidad de convertirse en propietarios, se unieron y crearon la Federación Agraria Argentina, aún existente, que a diferencia de la Sociedad Rural, representaba a los pequeños y medianos productores agropecuarios.

Los arrendamientos llegaron a precios verdaderamente abusivos, por lo que los chacareros nunca podían acceder a la propiedad de la tierra.
En cuanto a la comercialización estaba en parte supeditada a las tarifas de los ferrocarriles que no estaban sujetas ninguna normativa y las aumentaban según su criterio; a mejor precio de una cosecha mayor tarifa por flete ferroviario (único modo de transportar los granos).

“El grito de rebelión proclamado en Alcorta el 25 de junio ppdo., está por cerrar una página de las más hermosas del histórico movimiento. La huelga agraria que ha tenido la virtud de levantar a más de cien mil colonos en Santa Fe, primero, y sucesivamente en Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y territorio de La Pampa, puede decirse que está terminada después de tres meses de sacrificios, heroicamente soportados por los cultivadores de la tierra.” - P. Grela

Era mas que evidente que una situación tan injusta llevaría a los pequeños y medianos arrendatarios a una formal protesta la que por fin estallo con una huelga en la localidad de Alcorta el 25 de junio de 1912 y se extendió rápidamente a toda la pampa húmeda, llevando a la paralización a mas de 100.000 agricultores.

El doctor Francisco Netri presidió la asamblea y se declaró la huelga por tiempo indeterminado hasta que no mejorara el precio de los arrendamientos además de contratos por cuatro años como mínimo, libertad para trillar.
"Estos hombres de campo ya no luchan para si, sino por sus hogares y por sus hijos, para que tengan la seguridad de un futuro de la que ellos carecen Estar a su lado en esta hora debería ser la posición de todo argentino".Dr. Francisco Netri

La siguiente cita es un extracto de una de las cartas enviadas al diario La Tierra, en la que se denuncia la explotación a la que estaban sometidos los colonos: “... Comunico a Ud. Que según voces que corren por esta colonia, algunos propietarios se están vengando con algunos chacareros. Ayer me encontré con el chacarero Esteban Pavich en la estancia “Santa Catalina”, de Martelli Hnos. El chacarero estaba llorando. Yo pregunté lo que tenía y me dijo: Vea, he cosechado 215 kintales (así se encuentra escrito en la carta original) con 35 kilos de lino, me han quedado 60 bolsas para semillas, lo demás lo he entregado a Martelli Hnos. para que se cobre el arrendamiento y el resto me lo acredita y si no alcanza (así se encuentra escrito en el texto original) para cubrir las deudas, con el maíz saldaré todo” Fuente; archivos de la Federación Agraria Argentina (FAA).
El de Alcorta no fue un grito sino una consigna:"Antes de doblegar nuestros esfuerzos debemos conseguir nuestros objetivos, antes de ser vencidos debemos preferir la muerte". (Francisco Netri)
Los arrendatarios no hicieron caso a estos reclamos de mejoras y, ante esta situación, se declaró la huelga agraria. Por primera vez en el campo se hicieron sentir las voces de los trabajadores de la tierra que hasta entonces había sido una masa silenciosa.

Los terratenientes le reclamaron al gobernador radical Menchaca que aplicara medidas seguridad porque de lo contrario perderían toda la cosecha.
El gobernador cedió ante las presiones de los terratenientes y la Sociedad Rural de Rosario y ordenó a la policía perseguir a los huelguistas que eran sacados de sus hogares y llevados a las comisarías o a la cárcel de encausados, bajo la acusación de perturbar el orden.

El 8 de agosto de 1912 la huelga empieza a declinar porque los propietarios aceptan las modificaciones de los contratos propuestas el 25 de junio.
El Grito de Alcorta como conflicto duro tres meses y si bien no logro modificar la estructura agraria, consiguió que los arrendantes aceptaran la discusión de los nuevos contratos con cláusulas de mayor flexibilidad y disminuyeran los precios de los arrendamientos.

El contrato agrícola accidental consiste en la relación jurídica agraria en virtud de la cual el sujeto agrario titular del dominio lo cede accidentalmente por razones de necesidad del momento a un tercero para que éste proceda a su explotación agrícola por un número de cosechas limitado sin concederle estabilidad permanente en el predio y solamente por las cosechas convenidas, a cambio de un precio en dinero o un porcentaje de los beneficios obtenidos.


El plazo es elemento relevante para determinar si gozan de las principales características del arrendamiento o de la aparcería.

Pero a su vez el objeto del contrato es relevante para considerarlo como accidental por cosecha y coadyuva a ello el plazo de la relación agraria.
La Federación Agraria Argentina luchó y aun continua en la lucha por la justa consideración de estos aspectos en el contrato agrario.

Rasgos relevantes del Grito de Alcorta;


a) fue la primera de las huelgas agrarias que construyó el pilar fundamental para la extensión de los reclamos a otros puntos del país sabiendo aún que podían aplicar sobre ellos la Ley de Residencia con la que se los reportaría a su país de origen.


b) fue la antesala de los reclamos de pequeños y medianos productores por una mejor distribución de la riqueza que producía la tierra, cuya voz a través de la Federación se dejo oír en el pasado y persiste aun hoy en el presente.


c) fue le motor impulsor de una moderna legislación agraria que distintos gobiernos postergaron y otros –neoliberales- desconocieron.

Conclusiones.

Finalizo este trabajo, con un párrafo de la carta, que el 6 de agosto de 1997 enviara uno de los grandes ius-agraristas argentinos al Prof. Antonio Vivanco :


”Ocurre, querido amigo, que nuestro derecho –el suyo y el mío- no son compartidos por la conducción del pensamiento, nacional e internacional, que sigue las orientaciones del neoliberalismo que impera en el mundo de hoy, con sus políticas respectivas, que no dejan lugar a la ciencia jurídica que le otorga al Estado un rol preponderante en la preservación de un orden público, que debe defender a los débiles, a los que no tienen poder económico, que en el Derecho Agrario son los productores sin tierra y en el derecho laboral los obreros o empleados. Por eso, ambas ramas del derecho han caído en desgracia. Hemos vuelto a la libertad en las contrataciones (¡!) al libre mercado, a la apertura económica nacional, a la concentración del poder económico y a la desocupación como parte del sistema. Para insertarme en este mundo tendría que cambiar mis ideas. Y no pienso hacerlo en la medida en que mi conciencia no me lo permita”. (Prof. Rodolfo R. Carrera)

La República Argentina no ha conseguido hasta hoy una legislación agraria moderna que contemple todos los problemas emanados de la explotación de la tierra, incluida su preservación.


Seguimos discutiendo si el Derecho Agrario es materia de Orden Publico o Privado.

Cuando en casi todos los países, España como ejemplo, se enseña Derecho Agrario junto con la legislación, aplicable al caso, del derecho Administrativo (que es de orden publico) sin negarle por ello al Derecho Agrario su parte de Orden Privado.


El actual gobierno, el de la década ganada, llevó a 600.000 pequeños productores, incluidas sus familias, de las zonas marginales de la pampa húmeda, a la miseria y a abandonar sus pequeñas parcelas casi regalándolas a agiotistas y especuladores de bienes raíces, para ir a mal-vivir en las “villas miseria” de Buenos Aires, Rosario y el cordón del Gran Buenos Aires donde mantienen a sus hijos sub-alimentados con planes de ayuda social.  Todo ello por falta de una política y una legislación justa, que el partido que se auto-llama “justicialista” aun no ha dado, pese a los 40 años que hace que gobierna este país y con mayoría parlamentaria. 


Hace mas de un siglo que en la República (si es que se puede considerar que este “lugar” lo sea) Argentina no se veía una concentración del poder económico en tan pocas manos, nunca la brecha entre pobres y ricos había sido tan abultado como hoy, nunca los negocios de estado habían sido tan escandalosamente corruptos como hoy lo son.


   


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AVISO; Proximamente se publicarán los capítulos restante ( IV - V- VI )

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CAPITULO  I